sábado, 19 de marzo de 2022

Músicas que han cambiado su destino volumen 1: El jazz en Norteamérica




El jazz en Norte América 

Hola Radioescuchas, bienvenidos a una nueva emisión de las músicas del mundo con Viento en popa ensamble,  programa que se produce y emite por 104.1 Unicauca estéreo, el universo sonoro de las culturas. Mi nombre es Pablo Gnecco y en esta ocasión iniciamos un recorrido por distintas músicas que han cambiado su destino. De igual manera, este es el primer capítulo de nuestra octava temporada continua de radiodifusión. Es sumamente gratificante el que ustedes, radioescuchas, nos permitan acompañar sus vidas.

Este programa hace parte de una colección de episodios que viajan en una aventura sonora por distintas piezas musicales, algunas de sus historias y sus contextos. La característica que resalta principalmente de esta selección es que, en un principio, dentro de sus entornos, a estás músicas se les dió una mirada peyorativa, en un entorno de segregación racial, pero, con el pasar del tiempo, se convirtieron en baluartes culturales de sus regiones de origen. Estas nos brindarán historias ambiguas, sensaciones bipolares, sentimientos agridulces, sólo para resaltar ese aspecto dual de la existencia humana: el constante cara y sello del pasado, el presente y el futuro. Para empezar este viaje, trazamos nuestras coordenadas auditivas en el mundo del Jazz. El contexto geográfico es América del norte y ubicamos la línea de tiempo a mediados del siglo XX. Para ese momento, el fenómeno cultural afroamericano era protagonista de un auge artístico y político. La cultura de los protestantes blancos anglosajones se había apropiado de esta música marcadamente mestiza. Los grandes intérpretes del jazz deleitaron a oyentes de todos los rincones del mundo y expresaron con maestría un complejo lenguaje musical que llevaba implícito en sus sonidos un mensaje de libertad forjado musicalmente con virtuosa destreza en la improvisación. Escucharemos para iniciar esta audición a Dexter Gordon y el tema Scrapple from the Apple del álbum Our man in Paris.

En el ámbito político, personajes de la talla de Malcolm X y Martin Luther King, congregaron a miles de personas en plazas públicas, promulgando un cambio inminente en la dinámica social estadounidense de la época y que aún ahora se torna necesario. El pueblo afroamericano de los países del norte (y en general de todo el continente) es heredero de una larga historia de migraciones y desplazamientos forzados por medio de la opresión, la violencia del desarraigo y la trata de personas para su esclavización. Con el paso del tiempo, la sociedad tornó su paradigma y acogió esa fuerza social trabajadora como parte fundamental del crisol cultural, sin dejar de lado la segregación sistemática de un modelo que exprime a sus ciudadanos como limones. De esa manera, se forjaron discursos sociales en el seno de un movimiento con un arraigo cultural profundo. Las expresiones artísticas como el jazz, fueron, en ese momento, voces rebeldes que se levantaron con firmeza y se convirtieron en estandartes de los movimientos que lucharon en pro de una realidad más equitativa y justa.

En este punto, es relevante hablar de la procedencia del jazz y sus implicaciones, puesto que en la actualidad este género puede considerarse la música clásica de Norte América, y no solamente eso, sino también una de las pocas expresiones autóctonas arraigadas al territorio del actual pueblo estadounidense. “Los orígenes y el desarrollo del jazz sólo pueden explicarse con base en el impacto que el racismo tuvo en la vida de los estadounidenses negros del momento”. La discriminación que sufrieron los afroamericanos en todos los aspectos de sus vidas fue vasta y aún así surgieron expresiones musicales muy innovadoras, estimulantes, sofisticadas y llenas de sentimientos que rápidamente tuvieron consonancia en otros lugares y otras personas. Fue así como, a finales del siglo XIX, de las canciones de trabajo surgió el blues y con el gospel o espiritual, música proveniente del culto religioso, se empezó a expresar la resistencia a la esclavitud, del pueblo negro. En el segmento que viene a continuación, proseguimos con nuestra audición musical que intenta recrear el génesis sonoro del jazz. En primer lugar, oiremos una pequeña selección de canciones de trabajo provenientes del álbum Virginia Traditions - Virginia worksongs, publicado en 2015 por el sello Smithsonian Folkways Recordings: Se titulan, Come along down, Can`t you line `em y On my way to New Orleans. Después presentaremos el tema Shreveport Stomps incluido en el álbum Hot Mustard de Wilbur deParis New Orleands Jazz band, donde podremos apreciar la versatilidad instrumental que fue característica de las primeras expresiones del jazz. Como muestra de la versatilidad vocal del género, nos dejaremos encantar por Billie Holiday y el tema God Bless de Child.
 
El sincretismo cultural contenido en el jazz poseía un caudal interno desbordante y para mediados del siglo XX, momento en el cual, teóricamente, el pueblo afroamericano había adquirido derechos legitimos de ciudadanos, Malcolm X describe el espíritu del jazz como “el único espacio de Estados Unidos en el que el hombre negro puede crear libremente”. Sin embargo, pasaron más de 50 años, hasta ese entonces, para que el espíritu creativo comenzara a florecer con mayor libertad. Era evidente que sobre los artistas del pueblo afro existía un veto censurante. Duke Ellington, pianista, compositor y director de orquesta escribió en 1931: 

"La música de mi raza es algo más que el estilo americano. Es el resultado de nuestro trasplante a tierras americanas, y fue nuestra reacción a las vidas que vivimos en las plantaciones. Lo que no podíamos decir públicamente lo expresábamos a través de la música. La melancolía característica de la música de mi raza se ha forjado a partir del muy blanco color de nuestros lamentos y de nuestros esfuerzos. Creo que la música de mi raza es algo que sobrevivirá, y algo que la posteridad honrará como mucho más que una música meramente para ser bailada".

El testimonio del artista es evidencia de ese utilitarismo social de la música afroamericana y denota que su aceptación, en primera instancia, se liga al baile y al entretenimiento. Sin embargo, el mensaje contenido en sus sonidos es profundo y contestatario puesto que tiene camuflado, dentro de sí, un código que incita a la emancipación de una serie de usos propios de la cultura musical blanca europea. Aunque no todas las expresiones artísticas afroamericanas del momento tienen una connotación política deliberada, pueden considerarse revolucionarias dado que son propositivas y abismalmente diferentes en su contexto. Para McCoy Tyner, la discriminación social hacia los afroamericanos es evidente y se hace explicita conceptualizando a estas personas como inferiores; aún así, el arte trasciende y “cualquier persona negra que crea algo bonito y artístico está automáticamente desafiando estos prejuicios. Así que, por definición, el jazz es contrario a todas las formas de racismo y opresión”. Oiremos a continuación, finalizando esta audición, el tema que se titula Take a Train, interpretado por Duke Ellington y su orquesta, seguido de John Coltrane con el tema My favorite things.

Esperamos que este programa haya sido de su agrado y los invitamos a seguir en sintonía de 104.1 Unicauca estéreo, el universo sonoro de las culturas. También a comunicarse con nuestro equipo de producción por medio del correo vientoenpopaensamble@gmail.com, es muy importante conocer sus inquietudes y experiencias. Agradecemos infinitamente a los oyentes su atención y escucha. Nosotros somos Maria Alejandra Medina en la coordinación general, Gabriel Coral en la dirección y quien les habla es Pablo Gnecco. Hasta la próxima

domingo, 13 de marzo de 2022

Un viaje por el universo de la cumbia


Hola Radioescuchas, bienvenidos a una nuevaemisión de las Músicas del mundo con Viento en Popa ensamble, programa producido y emitido por 104.1 Unicauca Estéreo, el universo sonoro de las culturas, soy Pablo Gnecco y los acompañaré por la continuación de la exploración de los sonidos originarios de la cumbia colombiana adentrándonos en sus intérpretes y compositores que han sido grabados y raras veces superados. 

El análisis de Juan Sebastian Ochoa, Carlos Javier Perez y Federico Ochoa nos plantea a la cumbia como un fenómeno musical que se consolida gracias al impacto de la industria discográfica y que abarca aspectos de la cultura del litoral atlántico colombiano que van más allá de lo musical. Géneros como el fandango, el bullerengue, el porro, el mapalé no eran estilos musicales definidos hasta su contacto con la industria del disco; se trataba más bien de fenómenos culturales que fundían la música y la danza, y que por razones comerciales se fueron etiquetando y definiendo, unas veces, como estilos distintos, y otras rebautizando un mismo sonido con ánimo mercantil.

La cumbia ha tenido su evolución a través de las grabaciones en distintas vertientes. Uno de los formatos tradicionales del género es el de flauta de millo. El conjunto de flauta de millo o caña’e millo usualmente está conformado por tambora, tambor llamador, tambor alegre, maracas o guache, y la flauta de millo. Su práctica se encuentra arraigada principalmente en el Departamento del Atlántico -en Barranquilla y sus municipios cercanos-, y tiene como principal escenario espacio-temporal el Carnaval de Barranquilla.

Es importante notar que, aunque las cumbias interpretadas en acordeón no suelen mencionarse en los recuentos míticos sobre el origen del género, sí presentan un repertorio numeroso, tienen características musicales específicas, y fueron una de las formas de cumbia que más contribuyó a la internacionalización del género en América Latina. 

Las cumbias de acordeón no presentan un formato instrumental definido, más allá de contar con el acordeón como instrumento melódico principal y algunos instrumentos de percusión acompañantes, entre los que predominan la guacharaca, la caja vallenata y la conga, y en ocasiones también incluyen el timbal, el bajo eléctrico e instrumentos de viento como saxofones y bombardinos.

Tanto las cumbias de flauta de millo como las de acordeón corresponden a tradiciones musicales de carácter campesino y rural, pertenecientes a tradiciones orales, con formatos pequeños para tocar en fiestas en las casas o en los pueblos, y para viajar de lugar en lugar. Por otro lado, desde la década de 1930 se comenzaron a realizar grabaciones de orquestas de baile interpretando músicas locales y poco a poco se fue consolidando la industria discográfica colombiana, proceso que tuvo en los años 60 el momento de despegue definitivo. Los repertorios que incluimos bajo esta tercera categoría de orquestas y conjuntos están todos relacionados con la producción musical masiva y mediatizada, es decir, fueron pensados en gran medida para ser prensados en discos y difundidos por los medios masivos de comunicación. 

Las orquestas de baile en el Caribe colombiano, las cuales se basaban en el sonido de las grandes orquestas de baile cubanas, así como en las big-band norteamericanas, desde mediados de la década de 1930 comenzaron a incluir en su repertorio músicas bailables con cierto sabor local. Dentro de las primeras orquestas que incluyeron este repertorio se destacan la Atlántico Jazz Band, la A Número 1 de Pianeta Pitalúa y la Orquesta Emisora Fuentes. En estas agrupaciones comenzaron la mayoría de músicos que luego fueron íconos de este tipo de repertorios en las décadas siguientes, dentro de los que se destacan Lucho Bermúdez, Pacho Galán, Clímaco Sarmiento, Rufo Garrido y Simón Mendoza (este último con la Sonora Cordobesa). La sonoridad de estas orquestas estaba también fuertemente influenciada por el sonido de las bandas pelayeras, aunque su formato cambiaba la percusión típica de bombo, redoblante y platillo, por congas, batería y maracas. En los vientos, el bombardino no se incluía (o se incluía poco) y en su lugar tomaban protagonismo los saxofones, y a esto se agregaba el acompañamiento armónico del piano y el contrabajo. Estos cambios tímbricos servían, en gran medida, para que estas agrupaciones no fueran vistas como bandas de pueblo, como las que participaban comúnmente en las corralejas, sino como orquestas de salón adecuadas para los clubes sociales y para las fiestas de las élites locales. 

la música tradicional de gaitas largas es una de las que tiene mayor poder simbólico dentro de los discursos sobre la ancestralidad de las músicas tradicionales del Caribe colombiano13. Actualmente, su epicentro se encuentra en la región de los Montes de María (también conocida como Serranía de San Jacinto), una región montañosa, alejada del litoral Caribe, que atraviesa los departamentos de Bolívar y Sucre. Es en los municipios de San Jacinto (Bolívar) y Ovejas (Sucre) donde más arraigada se encuentra la tradición, en parte debido a que es allí donde se celebran desde hace más de 20 años los dos festivales de música de gaitas más emblemáticos. El grupo de gaitas más reconocido en el país, y con el cual comenzaron las grabaciones y la difusión de esta música más allá de los ámbitos locales, es Los Gaiteros de San Jacinto, el cual se formó a mediados de los años 50 para una extensa gira internacional organizada por los hermanos Manuel y Delia Zapata Olivella14. A finales de los años 60 el grupo realizó sus primeras grabaciones discográficas, las cuales alcanzaron cierto reconocimiento a nivel nacional. La agrupación se ha mantenido hasta hoy (con relevos generacionales en sus integrantes) como el grupo insignia de esta música. Con frecuencia se dice que fue en los conjuntos de gaitas donde comenzó la “verdadera” cumbia, o la cumbia “original”. Por lo tanto, es factible preguntarse por qué relegué las cumbias de los conjuntos de gaitas para el final de este recuento sobre las cumbias en Colombia. Sucede que los géneros más interpretados por estos conjuntos son la gaita, el porro y el merengue (este último, con pequeñas variaciones, en ocasiones se nombra como puya). El género cumbia, específicamente, es mínimo dentro de su repertorio: no lo suelen interpretar en parrandas, no lo exigen en el festival de Ovejas (que es el más importante) y casi no figura en las grabaciones. 

Escucharemos en este programa una selección musical conformada por los siguientes temas:

Shacalao – Cumbia Moderna
 












LLUVIA - LOS HERMANOS TUIRAN.CUMBIA.

 
Cumbia Cereteana - Los Alegres Del Sinu - 












 
 
Esperamos que este programa haya sido de su agrado y los invitamos a continuar en sintonía de Unicauca Estéreo, el universo sonoro de las culturas, también a seguir al grupo en sus redes sociales y en su página web. Somos Gabriel Coral en la dirección y quien les habla Pablo Gnecco. Hasta la próxima. 


Acercamiento histórico al Rap, el Hip hop y otros géneros urbanos. 

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