Hola Radioescuchas, bienvenidos a una nueva emisión de las músicas del mundo con Viento en popa ensamble, programa que se produce y emite por 104.1 Unicauca estéreo, el universo sonoro de las culturas. Mi nombre es Pablo Gnecco y en esta ocasión continuamos con la aventura en la que descubrimos la herencia africana presente en la cartografía musical de Colombia.
La identidad de la cultura colombiana se caracteriza principalmente por su diversidad. Los arraigos culturales de las gentes de Colombia son tan variados como las regiones geográficas de su territorio. La mezcla cultural de la cual es resultado lo que hoy es considerada la identidad de la nación colombiana tiene una enmarañada historia y es nutrida por muchos afluentes. Sin embargo, puede decirse que tiene sus orígenes en los tiempos de la colonia, donde el modelo económico de la época, fenómeno perpetuado durante dos siglos conocido como triángulo comercial colonial, permitió el flujo de grandes riquezas amasadas con base en la esclavización de millones de personas.
El movimiento comercial que conllevaba esta triangulación consistió en el traslado de grandes capitales obtenidos en América producto de la explotación de su territorio y sus recursos. Las potencias imperiales colonizadoras llevaban grandes capitales hacía Europa. Una vez ahí, las riquezas americanas se intercambiaban por materias primas que viajaban hacia África donde se canjeaban por personas quienes eran esclavizadas, puestas en barcos arbitrariamente, llevadas a América con el fin de ser vendidas como mano de obra en unas condiciones de vida totalmente precarias en contra de la dignidad humana. Ese fue el crisol de la cultura colombiana y en general de toda América, la indigena, la afro, la anglófona, la francófona, la portuguesa, la hispana, la latina. Escucharemos a continuación para empezar esta audición a Leonor González Mina y el tema Negro.
La nación colombiana cuenta una identidad diversa y son muy variados los aspectos que representan identidad y unidad. De ahí la importancia de un imaginario tolerante y pluricultural que reconozca en la diferencia el potencial de riqueza de este territorio. Es paradójico, puesto que algunos elementos propios de las diferentes culturas de la nación no son representativos del cúmulo general del pueblo colombiano. Sin embargo, el concepto de unidad se ha ido transformando con el tiempo. Gracias al Plan Nacional música para la convivencia se establecieron 11 ejes musicales a través de todo el territorio colombiano que facilitan su estudio y la implementación de propuestas formativas, también, generan una apropiación más amplia del imaginario colectivo de la nación. En ese sentido, en los 11 ejes de la cartografía musical de Colombia existen distintos grados de influencia de las raíces de África, aunque en algunas de ellas la herencia africana es más evidente. Las razones de donde se deriva esta afirmación se fundamentan en la observación de la organología que sus músicas utilizan y los patrones rítmicos y melódicos que componen estas expresiones. Es también notorio que en las regiones con mayor influencia afro el desarrollo musical se construyó con base en la mezcla de las gentes que en esos lugares se encontraron; sin embargo, no se puede negar que las raíces africanas están dispersas a lo largo de todo el territorio. Escucharemos a continuación a Teresita Gomez interpretando Lejano Azul y Malvaloca.
El folclor es uno de los elementos que más se ha modificado durante el transcurso de la historia nacional. Aunque los aires musicales que hoy se conciben como representativos de las regiones o folclóricos surgen de una síntesis mestiza y de procesos históricos, su escogencia no fue un hecho fortuito. Este hecho también está relacionado con las influencias culturales de los actores del crisol antes de su llegada a estos territorios. En una emisión anterior exploramos las regiones Insular, de Pitos y Tambores, de Acordeón y Cuerda, La región del Pacífico norte, asociada a la música de chirimía chocoana y la del pacífico sur con la marimba de chonta que son las que gozan de una influencia Africana bastante notoria y que hace de sus sonoridades, expresiones artísticas singulares. Sin embargo, al tocar el tema de la singularidad en la música se alude también al pasado común. Y es que la influencia de África estuvo presente bastantes siglos antes en Europa, principalmente la península Ibérica, uno de los epicentros que abrigan la historia que estamos hilando por medio de la ocupación árabe y judía de esa zona durante un largo periodo. Para ese entonces se evidenciaron en Europa avances tecnológicos en distintos ámbitos, muchos de ellos auspiciados por las comunidades del califato de Al-Andalus en lo que hoy es España. Uno de esos avances, entre muchos otros, es el desarrollo de los instrumentos de cuerda tañida y en especial de la guitarra. Por otro lado, el desarrollo del idioma español y su literatura fue sofisticado y con el nacimiento de la décima y la novela se proyectó la herencia que ahora analizamos. Todos esos elementos culturales, que posteriormente tendrían un especial arraigo en tierras americanas, fueron viajando de ida y vuelta en barcos en donde se mezclaban los aires y las culturas para echar raíces en las tierras donde el sol abraza ecuánime y gentil. Escucharemos a continuación el tema Danza ritual del fuego de Manuel de Falla en la interpretación de Paco de Lucia, Ramón Algeciras y el grupo Dolores.
La diversidad procedente de la península, en los orígenes del crisol cultural americano, no fue una masa cultural homogénea; por el contrario, la diversidad proveniente de España fue de profunda variedad. En realidad, la península Ibérica cuenta hasta hoy con una diversidad cultural y un cúmulo de influencias foráneas comparables a lo que puede verse en los territorios conquistados otrora en ultramar. La realidad que afrontó esa diversidad cultural en épocas de la conquista y la colonia fue la de la segregación debido a la no aceptación de sus costumbres en la alta cultura y en el ámbito de la iglesia católica quienes documentaron los sucesos relevantes para sus propias historias. Fue así como la condena al olvido que sufrió esta herencia se transformó en patrimonio y sosegadamente se filtró en los barcos, viajó por el mundo para ser absorbida en las costumbres de las gentes que con su genética aún hoy aportan a la mezcla que actualmente identifica a las culturas latinas y especialmente a la nación colombiana. La influencia de siete siglos de ocupación de la cultura musulmana en la región que hoy es Andalucía se hace evidente en los versos y coplas latinoamericanas y las músicas que las acompañan. Ante la ausencia de documentos que permitan su verificación directa es posible hacer comparaciones y establecer posibles vínculos por medio de la intuición. Es así cómo traemos a la audición estilos y formas antiguas que aún son presentes hoy en África con el ánimo de encontrar similitudes. Es el caso de la Qasida, un canto de pastores beduinos que tuvo origen en la península y desde ahí migró hacia el extenso mundo arabe. Escucharemos a continuación la obra Ministerio de Ukhty Amzindua.
Para muchas personas del ámbito de la investigación musical, es posible hacer un relato del mundo musulman por medio de lo que en la cultura musical se conoce como el compás de división ternaria de 6/8. Esa compleja denominación técnica hace referencia a un patrón rítmico en el cual el acento predominante se marca, en el caso de la cultura árabe, cada seis pulsos, aunque también pueden existir patrones de 3,9 y 12 pulsos. Casualmente, en Latino América, desde la Patagonia hasta México, existen ritmos autóctonos que se pueden escribir con los mismos patrones rítmicos. Sin embargo, en Colombia se da el fenómeno en una escala nacional. En un barrido de sur a norte encontramos: el pasacalle, el bambuco, el pasillo, el currulao, el torbellino, el pasaje, el joropo, el bunde, el bullerengue, la puya, entre otros ritmos colombianos que se construyen con los mismos compases que los de herencia musulmana. Otra de las características que probablemente se heredó de antepasados árabes, sin descartar otros afluentes de su origen, fue la estipulación de esquemas rítmico melódicos que facilitarán el escenario para la improvisación oral. Una muestra de ello en Colombia son los duelos de contrapunto de los llanos orientales donde la improvisación es el centro de atención. Escucharemos ahora a Vanesa Esteban y a Loquillo Flores con un contrapunteo y finalizando el programa a Guafa trío y el tema Xarop, el viaje del joropo.
Esperamos que este programa haya sido de su agrado y los invitamos a seguir en sintonía de 104.1 Unicauca estéreo, el universo sonoro de las culturas. También a comunicarse con nuestro equipo de producción por medio del correo vientoenpopaensamble@gmail.com, es muy importante conocer sus inquietudes y experiencias. Agradecemos infinitamente a los oyentes su atención y escucha. Nosotros somos Maria Alejandra Medina en la coordinación general, Gabriel Coral en la dirección y quien les habla es Pablo Gnecco. Hasta la próxima