Hola Radioescuchas, bienvenidos a una nueva emisión de las músicas del mundo con Viento en popa ensamble, programa que se produce y emite por 104.1 Unicauca estéreo, el universo sonoro de las culturas. Mi nombre es Pablo Gnecco y en esta ocasión nuestro invitado es Gabriel Coral, un amante de la bicicleta.
Gabriel, además de ser el director de este espacio radial, es un aficionado al deporte y hoy nos acompaña con su voz y sus historias que, además de mostrarnos un perfil poco conocido de su vida, servirá de pretexto y piloto para desarrollar otro tipo de formato en nuestas audiciones. Bienvenido a nuestros micrófonos Gabriel Coral para que hablemos de tu pasión por la bici. ¿Cuéntanos por qué es importante este vehículo en tu vida?
Hola a Pablo, un saludo especial para todas las personas que nos escuchan. La bici es un vehículo maravilloso, es económico, es accesible para todas las edades y te mantiene en buena forma física. Con ella he recorrido ciudades y pueblos, montañas y llanos, pero lo más importante, he tenido la suerte de encontrar esa alegría de ser quien realmente soy (a veces es frustante también) y al mismo tiempo conocer personas maravillosas que comparten esta pasión. En la bicicleta he podido conocer mi propio ritmo y sentirme como parte de la ondas vibratorias que viajan por la geografía de nuestro planeta. El sentimiento que me embarga se puede ilustrar de una manera más clara con el mensaje de la canción impulsando al tiempo de Raíces Andinas y quiero invitarlos a escuchar esta canción y acompañarnos en este nuevo experimento.
Muy interesante y es el momento preciso para iniciar nuestra audición musical, que en esta ocasión estará relacionada con historias de bicicletas narradas pir Gabriel Coral. Escucharemos a continuación Impulsando el tiempo de Raíces Andinas.
Continuamos en las Músicas del mundo con Viento en popa ensamble y nuestro invitado Gabriel Coral hablando y compartiendo historias y música alrededor de la bicicleta. Gabriel ¿consideras que la bici tiene un impacto social en los entornos?
Estoy convencido de eso. Nací en Colombia, tierra bendecida para nuestro caballito de batallas, cuna de grandes ciclistas, no sólo los héroes nacionales protagonistas del World tour, si no de todos ellos que utilizan la bici en su día a día. Desafiando la geografía y el clima tropical que, ciertamente, es impredecible. Sin duda estos héroes, tales como Rigo Uran, Nairo, Egan, Chavito, Atapuma, los Sergios y muchos otros son colombianos que le cambian la cara al país frente al mundo y eso es una manera de transformar el entorno global, la mirada de Colombia desde afuera, que la mayoría de veces y gracias a las perversas acciones de compatriotas que lideran el hampa y la corrupción generan un estereotipo negativo. Por otro lado, soy músico y cuando habité mi país estuve desempeñando mi profesión tanto en la performance como en la educación, cada día en Popayán, durante más de 10 años, pedalié en mi bici para ir a los lugares de trabajo, y no sólo eso, conocí el departamento de Cauca, unas de las zonas más complejas de ese país, de cabo a rabo en mi bici de montaña. Durante ese tiempo pude notar como más compañeros sentían ese deseo y ese impulso de hacerlo por si mismos cuando escuchaban mis historias. Cuando dejé ese lugar, ya no había espacio para más bicis en el parqueadero de mis sitios de trabajo. Gracias a la bicicleta conocí amigos increíbles y lo mejor de todo, mi familia creció alrededor suyo. Para hacer más claro este punto quisiera invitar a algunas de las personas que han compartido a mi lado bellas experiencias en la bici, mi primer invitado eres tu mismo Pablo Gnecco, a tu lado viví aventuras maravillosas y tu carisma me ha inspirado constantemente, ¿qué aventura de bici viene a tu mente amigo mio? ¿La relacionas con alguna obra musical? ¿Por qué?
Claro que si Gabrielito, tengo un recuerdo indeleble y muy grato de una vez que te acompañé a Totoró y nos fuimos por la ruta de Quintana desviandonos por un crucero que pasaba por Polindara y después yo tuve que devolverme, no pude acompañarte hasta el pueblo pero fue un recorrido hermosísimo. Mientras lo haciamos comencé a escuchar el murmullo de las cañadas ocasionales que se cruzaban en el camino, el canto de las aves, el cielo azul espléndido, el sol, las montañas y empecé a ver los elementos que inspiraron la letra del bambuco de mi padre Coconuco, cuya letra yo compuse, escribí. En esa letra estan narrados estos elementos que son tan comunes en esta ruta tan hermosa que no esta demasiado lejos de Coconuco, esa es la anécdota que recuerdo.
En la letra de Coconuco hay una parte que dice:
Suenan todas tus cañadas
Entre valles y volcanes
Cantan los pajaritos
Anunciando la mañana.
Y es un retrato fiel de esa ruta que hicimos y la cual me evocó la canción.
Recuerdo esos momentos de manera vívida y te agradezco infinitamente por esa experiencia y muchas más qie compartimos juntos. Continuando con nuestra audición escucharemos Coconuco en mi versión para flauta sola que grabé junto al río Kenebecasis, en la costa oriental del atlántico canadiense, durante una de mis aventuras en bicicleta.
Continuamos en las Músicas del mundo con Viento en popa ensamble, en esta ocasión compartiendo con nuestro invitado Gabriel Coral historias y música alrededor de la bicicleta. Gabriel, recordar es vivir y al traer a colación el recuerdo de aventuras pasadas se abre el espacio para narrar algunas de ellas, ¿qué otras experiencias vienen a tu memoria?
Las experiencias que recuerdo se escapan de mis cuentas y puedo decirte con certeza que cada día las aventuras aumentan, mi último recuerdo es dando la vuelta a la manzana junto a mi pequeña hija de dos años quien poco a poco esta aprendiendo a balancear su cuerpo en su pequeña bici morada. Sin embargo, estoy seguro que el mejor registro de esos sucesos perdura en la memoria de quienes los vivieron. Por esa razón quiero invitar a algunas personas, otros héroes de la bici que admiro y siempre habitan en mi corazón para que narren algunas de las aventuras vividas en su propia voz. Mi primera invitada es Julia Monaco, mi compañera en el equipo Colombocanadience y en la vida. Ella es una mujer, hija, madre, artista, maestra y ciclista que me inspira dia a día.
Hola Julia, bienvenida a las músicas del mundo con Viento en popa ensamble, estamos compartiendo historias de bici y Gabriel está seguro que tu aporte es bastante importante para nuestra narración. ¿Qué aventura recuerdas junto a Gabriel en sus bicicletas?
Hola Pablo y Gabriel. Muchas gracias por la invitación. Tengo muchas aventuras en mi mente pero hay una que guardo con especial cariño. Encima de la bici fue donde encontré mi fortaleza, mi poder, mi humanidad, mi magia y mi divinidad. La bici te lleva a confrontar retos grandes y a cuestionarte muchas cosas: Tu resistencia, tu velocidad máxima, tus capacidades técnicas y tu energía. También te hace conocer el planeta tierra de una manera distinta y para mi es muy bello pues en la bicicleta pude sentir por primera vez el poder que habita dentro de mi, y fue, desde la primera vez, de una manera exigente junto a Gabriel que se ha convertido en una persona muy importante en mi vida.
En esa ocasión me invitó a un paseo y fuimos muy lejos, mucho más lejos de lo que yo pensaba, un paseo de 80 kilómetros. La ruta fue desde Popayán hasta Coconuco y en el camino pude conocer las hermosas montañas de esta zona, la carretera que conecta los departamentos de Cauca y Huila. El paseo tenia como objetivo disfrutar de las aguas termales que, del volcán Puracé, brotan en esta población. Ese dia fue hermoso y, debido a eso, disfrutamos del agua hirviente hasta que se nos arrugó la piel y absorbimos todo el azufre del volcán, tanto tiempo nos quedamos ahi que cuando emprendimos el viaje de regreso nos cobijó la oscuridad de la noche. Con poca visibilidad faltaba un descenso de 20 kilómetros llenos de curvas. Eso fue una imprudencia puesto que no ibamos preparados para viajar en la oscuridad, las luces de los carros que viajaban en dirección contraria lastimaban nuestros ojos haciendo aún mas incómodo el momento. Nunca imaginé que podría aguantar y en para ese entonces mi cabeza empezaba a cuestionar mis habilidades, mi fuerza y mi resistencia. De pronto, escuché que Gabriel comenzó a cantar y con su canto empecé a sentir una conexión muy especial. Pude conocer esa parte dentro de mi que está tan conectada con lo divino, con lo sagrado. Entonces, empecé a sentir una fuerza extra que me ayudaría a terminar esa dura etapa. Esa canción era Mujer Divina. De pronto, un carro se ubicó tras de nosotros y con sus luces nos acompañó muy pacientemente hasta el lugar donde comienza el alumbrado público de Popayán, alrededor de 10 kilómetros escoltados por esa persona anónima solidaria y de esa manera pudimos volver a casa sanos y salvos.
Muchas gracias Julia por tu narración, es maravilloso como estas historias tienen relación con la música y un pretexto genial para escuchar está combinación de música e historias.
Exactamente querido amigo, y es precisamente el hilo conductor que nos llevará por una serie de programas con otros invitados con quienes tejeremos una colcha de retazos que es la historia que les queremos contar.
Así sea, grandes expectativas para los tiempos venideros. Y para terminar esta edición escucharemos la obra Mujer Divina en la interpretación del sexteto de Joe Cuba
Continuamos en las Músicas del mundo con Viento en popa ensamble y nuestro invitado Gabriel Coral hablando y compartiendo historias y música alrededor de la bicicleta. Cuéntanos Gabriel un poco sobre el lugar en el que vives y cómo la cultura de la bicicleta en ese lugar te ha confrontado con nuevos retos.
Ahora estoy viviendo en el continente norteamericano, he vivido el último par de años en Canadá, al principio en un pueblo llamado Saint John, en la provincia de New Brunswick. Esta ciudad está ubicada en la Bahía de Fundy y ha sido históricamente un puerto importante sobre el océano Atlántico convirtiéndose en la puerta de contacto de la navegación europea durante siglos. New Brunswick es una zona bastante interesante puesto que es una gran y antigua roca. Quizás esas piedras datan de las primeras edades de nuestro planeta, lo cierto es que hacen de la topografía un territorio bastante quebrado. Ahí estuve dedicado a la crianza de mi hija procurando los mejores cuidados del hogar. Aunque fue un cambio de roles bastante brusco, puesto que mi anterior ocupación era la enseñanza universitaria en Colombia. Al llegar aquí empecé a introducirme en una nueva cultura, las diferencias que existen son abismales y tienen su partida desde el idioma, incluyendo la manera de relacionarse y el medio ambiente en el que se desarrolla la vida. Sin embargo, pese a los cambios los nuevos aprendizajes traen consigo nuevos retos y nuevas alegrías. Para mi fortuna la bici no me abandonó, la utilizo diariamente ya sea en el bello verano como también en el gélido invierno, en los bosques y playas, o en la casa conectada al rodillo. Mi pequeña hija ya puede maniobrar su bici de balance y le encanta ir a la playa en su pequeño remolque. También, el remolque -que es un pequeño carruaje de dos ruedas que se une a la bicicleta por medio de un gancho ubicado en el eje de la rueda trasera- es muy útil para hacer mercado y compras, no tenemos carro pero, aunque se cansan, las piernas nunca han fallado. Durante el 2020, estando dedicado de lleno a las labores del hogar, alcancé a coleccionar en mis cuentas 6000 kms de recorridos en bicicleta sumando la distancia que rodé en el rodillo, mtb, gravel, ruta y mandados (urban).
Hace un par de meses nos mudamos a Toronto, Ontario. Esta es una gran metrópolis que está ubicada a orillas del lago Ontario entre las riberas de los ríos Don y Humber. Es una de las cinco más pobladas de norteamérica y me parece genial conocer esa maravillosa ciudad en mi bici. Me transporto diariamente en ella hacia mi sitio de trabajo, que está ubicado a 15 kilómetros de casa. Para llegar ahí tengo varias opciones de rutas puesto que Toronto cuenta con una amplia red de caminos donde las bicicletas tienen prioridad. Estas rutas pueden clasificarse en carriles exclusivos, carriles compartidos, ciclo rutas pavimentadas, ciclo rutas de grava y single tracks o trochas. Aunque su topografía es plana, la ciudad cuenta con unos maravillosos riscos, en donde prospera el bosque y la fauna, y se forman pequeñas colinas que me recuerdan las montañas colombianas. En Canadá, cuando nos movilizamos en bicicleta debemos seguir las normas de tránsito, que son muy concretas y particulares de cada provincia, y recordar que la prioridad en la movilidad siempre la tienen los peatones. También debes usar elementos de seguridad tales como casco, gafas y ropa de colores vistosos o reflectivos. Así mismo, equipar la bici con luces adecuadas para ser visto por otros usuarios de la vía y una campanilla o pito que advierta tu movimiento a quienes te acercas por la espalda. En Canadá he logrado desarrollar un grado de autosuficiencia más alto del que gocé en Colombia, aunque, he vivido aventuras muy exigentes y divertidas aún estoy en la búsqueda de pedalear 100 kilómetros en una ruta. Las aventuras más largas han sido alrededor de los 86 kilómetros, sin embargo, sigo intentando, más adelante, vendrán otras pruebas. Me gusta soñar con retos descabellados. Quizás un nonstop de 300 kms y conocer las cataratas del Niagara, o quizás cruzar el continente de costa a costa por la maravillosa transcanadian Trail. Sólo el tiempo lo dirá.
Para mi la bicicleta es un estilo de vida y me gusta creer que asumo esa forma de vivir con una convicción férrea, la de que cada día podemos forjar un mundo mejor. Mi reto es mostrarle a las personas como la bicicleta te permite disfrutar la vida al máximo. La bici te permite conocer lugares increíbles y personas maravillosas, pero lo más importante es que es un vehículo para conocerte a ti mismo, un viaje de introspección. "Viajar es escaparse a otro sitio, quizás otro estado, donde puedes olvidar por un momento lo que te atormenta para emprender la aventura más difícil y el destino más retador posible. El retorno a si mismo. La siguiente obra musical que quiero compartir con ustedes es el tema Caravan en la versión de Caribean jazz project.
Continuamos en las Músicas del mundo con Viento en popa ensamble y nuestro invitado Gabriel Coral hablando y compartiendo historias y música alrededor de la bicicleta.
Muchas gracias Pablo, quiero invitar para la sección final un par de personas amigas entrañables con quienes compartimos aventuras. La primera persona es Julian Delgado. Él es un artista patojo que vive en Cali y que desde su niñez se ha dedicado al ciclismo con devoción y entrega. Junto a Pablo y a Julia compartimos distintos momentos y aprendimos mucho a su lado. Hola Julian, bienvenido a las Músicas del Mundo con Viento en popa ensamble, hoy estamos aquí congregados para recordar momentos gratos en bicicleta y viene a mi memora los primeros 100 kilómetros de Pablo Gneco. ¿Te acuerdas de aquel día?
Bueno pues, la ruta esa que hicimos muy bacano por que fuimos los cuatro con la expectativa de ir y volver. Llegamos hasta la finca de Pablo y después fuimos al pueblo a comer, al regreso ese palo de agua, tremendo ese pali de agua que nos cayó pero me gustó mucho la ruta, el café cuando hicimos la parada al desayuno a la ida. No recuerdo los puntos, los nombres de los lugares por donde pasamos, si de pronto tu los tienes para que me los digas.
Claro que los recuerdo, la ruta fue desde Popayán hasta Silvia y nos fuimos por la vía que va a Totoró. Después, tomamos un desvío por Paniquita, donde desayunamos, y llegamos a Silvia para al almuerzo para luego volver. Al regreso pasamos por Novirao, donde Pablo nos narró historias de su familia y tuvimos un descenso bastante técnico, para, finalmente entrar a Popayán por la panamericana norte.
Y la otra ruta bacana fue la que nos hicimos en dos etapas hasta Morales, mejor dicho, Cali - Popayán por Farallones, esa fue una salida icónica y quizás irrepetible por que ahorita eso es zona roja.
Epicas salidas, Juli y ¿qué obra musical recuerdas ahora?
Bueno, hay una que me gusta mucho que es El Regreso, de Efrain Orozco, y bueno, si se relaciona con la travesía por que, de hecho, era como venir acá a Popayán y compartir con ustedes y es como que vuelvo a mi tierra, esa sería la canción.
Muchas Gracias Julian, ahora la bienvenida es para mi amiga Sandra Jimenez, con quien compartí muchos momentos viajando por las vías de Colombia, ella es una persona muy cálida y además de la bici, hemos compartido maravillosos momentos musicales. Hola Sandra, cómo va la vida amiga querida?
Hola Gabo, cómo estás, yo muy bien, gracias, espero que allá esten bien.
Estamos charlando de bicis y escuchando música para recordar aventuras vividas, ¿qué aventura viene a tu mente?
A ver, de nuestras aventuras en bicicleta, de las mas chistosas recuerdo la vez que hicimos la ruta La Mota - La Tetilla al revés y no encontramos ni una tienda donde comprar agua, encontramos una al llegar a Popayán. También recuerdo mucho cuando subianos a la Torre y comíamos pas frambuesas que crecen en el camino.
Muchas gracias Julián y Sandra por su aporte a nuestra colcha de retazos. Escucharemos a continuación El regreso en versión de Katie James y después Happy de Pharrell Williams.
Esperamos que este programa haya sido de su agrado y los invitamos a seguir en sintonía de 104.1 Unicauca estéreo, el universo sonoro de las culturas. También a comunicarse con nuestro equipo de producción por medio del correo vientoenpopaensamble@gmail.com, es muy importante conocer sus inquietudes y experiencias. Agradecemos la colaboración de Julia Monaco, Sandra Jimenez y Julian Delgado participantes especiales en esta charla y los invitamos a continuar escuchando esta colección de historias en nuestra próxima edición. Nosotros somos , Maria Alejandra Medina en la cordinación general, Gabriel Coral en la dirección y quien les habla Pablo Gnecco. Hasta la próxima.
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