El jazz en Norte América
Hola Radioescuchas, bienvenidos a una nueva emisión de las músicas del mundo con Viento en popa ensamble, programa que se produce y emite por 104.1 Unicauca estéreo, el universo sonoro de las culturas. Mi nombre es Pablo Gnecco y en esta ocasión iniciamos un recorrido por distintas músicas que han cambiado su destino. De igual manera, este es el primer capítulo de nuestra octava temporada continua de radiodifusión. Es sumamente gratificante el que ustedes, radioescuchas, nos permitan acompañar sus vidas.
Este programa hace parte de una colección de episodios que viajan en una aventura sonora por distintas piezas musicales, algunas de sus historias y sus contextos. La característica que resalta principalmente de esta selección es que, en un principio, dentro de sus entornos, a estás músicas se les dió una mirada peyorativa, en un entorno de segregación racial, pero, con el pasar del tiempo, se convirtieron en baluartes culturales de sus regiones de origen. Estas nos brindarán historias ambiguas, sensaciones bipolares, sentimientos agridulces, sólo para resaltar ese aspecto dual de la existencia humana: el constante cara y sello del pasado, el presente y el futuro. Para empezar este viaje, trazamos nuestras coordenadas auditivas en el mundo del Jazz. El contexto geográfico es América del norte y ubicamos la línea de tiempo a mediados del siglo XX. Para ese momento, el fenómeno cultural afroamericano era protagonista de un auge artístico y político. La cultura de los protestantes blancos anglosajones se había apropiado de esta música marcadamente mestiza. Los grandes intérpretes del jazz deleitaron a oyentes de todos los rincones del mundo y expresaron con maestría un complejo lenguaje musical que llevaba implícito en sus sonidos un mensaje de libertad forjado musicalmente con virtuosa destreza en la improvisación. Escucharemos para iniciar esta audición a Dexter Gordon y el tema Scrapple from the Apple del álbum Our man in Paris.
En el ámbito político, personajes de la talla de Malcolm X y Martin Luther King, congregaron a miles de personas en plazas públicas, promulgando un cambio inminente en la dinámica social estadounidense de la época y que aún ahora se torna necesario. El pueblo afroamericano de los países del norte (y en general de todo el continente) es heredero de una larga historia de migraciones y desplazamientos forzados por medio de la opresión, la violencia del desarraigo y la trata de personas para su esclavización. Con el paso del tiempo, la sociedad tornó su paradigma y acogió esa fuerza social trabajadora como parte fundamental del crisol cultural, sin dejar de lado la segregación sistemática de un modelo que exprime a sus ciudadanos como limones. De esa manera, se forjaron discursos sociales en el seno de un movimiento con un arraigo cultural profundo. Las expresiones artísticas como el jazz, fueron, en ese momento, voces rebeldes que se levantaron con firmeza y se convirtieron en estandartes de los movimientos que lucharon en pro de una realidad más equitativa y justa.
En este punto, es relevante hablar de la procedencia del jazz y sus implicaciones, puesto que en la actualidad este género puede considerarse la música clásica de Norte América, y no solamente eso, sino también una de las pocas expresiones autóctonas arraigadas al territorio del actual pueblo estadounidense. “Los orígenes y el desarrollo del jazz sólo pueden explicarse con base en el impacto que el racismo tuvo en la vida de los estadounidenses negros del momento”. La discriminación que sufrieron los afroamericanos en todos los aspectos de sus vidas fue vasta y aún así surgieron expresiones musicales muy innovadoras, estimulantes, sofisticadas y llenas de sentimientos que rápidamente tuvieron consonancia en otros lugares y otras personas. Fue así como, a finales del siglo XIX, de las canciones de trabajo surgió el blues y con el gospel o espiritual, música proveniente del culto religioso, se empezó a expresar la resistencia a la esclavitud, del pueblo negro. En el segmento que viene a continuación, proseguimos con nuestra audición musical que intenta recrear el génesis sonoro del jazz. En primer lugar, oiremos una pequeña selección de canciones de trabajo provenientes del álbum Virginia Traditions - Virginia worksongs, publicado en 2015 por el sello Smithsonian Folkways Recordings: Se titulan, Come along down, Can`t you line `em y On my way to New Orleans. Después presentaremos el tema Shreveport Stomps incluido en el álbum Hot Mustard de Wilbur deParis New Orleands Jazz band, donde podremos apreciar la versatilidad instrumental que fue característica de las primeras expresiones del jazz. Como muestra de la versatilidad vocal del género, nos dejaremos encantar por Billie Holiday y el tema God Bless de Child.
El sincretismo cultural contenido en el jazz poseía un caudal interno desbordante y para mediados del siglo XX, momento en el cual, teóricamente, el pueblo afroamericano había adquirido derechos legitimos de ciudadanos, Malcolm X describe el espíritu del jazz como “el único espacio de Estados Unidos en el que el hombre negro puede crear libremente”. Sin embargo, pasaron más de 50 años, hasta ese entonces, para que el espíritu creativo comenzara a florecer con mayor libertad. Era evidente que sobre los artistas del pueblo afro existía un veto censurante. Duke Ellington, pianista, compositor y director de orquesta escribió en 1931:
"La música de mi raza es algo más que el estilo americano. Es el resultado de nuestro trasplante a tierras americanas, y fue nuestra reacción a las vidas que vivimos en las plantaciones. Lo que no podíamos decir públicamente lo expresábamos a través de la música. La melancolía característica de la música de mi raza se ha forjado a partir del muy blanco color de nuestros lamentos y de nuestros esfuerzos. Creo que la música de mi raza es algo que sobrevivirá, y algo que la posteridad honrará como mucho más que una música meramente para ser bailada".
El testimonio del artista es evidencia de ese utilitarismo social de la música afroamericana y denota que su aceptación, en primera instancia, se liga al baile y al entretenimiento. Sin embargo, el mensaje contenido en sus sonidos es profundo y contestatario puesto que tiene camuflado, dentro de sí, un código que incita a la emancipación de una serie de usos propios de la cultura musical blanca europea. Aunque no todas las expresiones artísticas afroamericanas del momento tienen una connotación política deliberada, pueden considerarse revolucionarias dado que son propositivas y abismalmente diferentes en su contexto. Para McCoy Tyner, la discriminación social hacia los afroamericanos es evidente y se hace explicita conceptualizando a estas personas como inferiores; aún así, el arte trasciende y “cualquier persona negra que crea algo bonito y artístico está automáticamente desafiando estos prejuicios. Así que, por definición, el jazz es contrario a todas las formas de racismo y opresión”. Oiremos a continuación, finalizando esta audición, el tema que se titula Take a Train, interpretado por Duke Ellington y su orquesta, seguido de John Coltrane con el tema My favorite things.
Esperamos que este programa haya sido de su agrado y los invitamos a seguir en sintonía de 104.1 Unicauca estéreo, el universo sonoro de las culturas. También a comunicarse con nuestro equipo de producción por medio del correo vientoenpopaensamble@gmail.com, es muy importante conocer sus inquietudes y experiencias. Agradecemos infinitamente a los oyentes su atención y escucha. Nosotros somos Maria Alejandra Medina en la coordinación general, Gabriel Coral en la dirección y quien les habla es Pablo Gnecco. Hasta la próxima