domingo, 13 de marzo de 2022

Un viaje por el universo de la cumbia


Hola Radioescuchas, bienvenidos a una nuevaemisión de las Músicas del mundo con Viento en Popa ensamble, programa producido y emitido por 104.1 Unicauca Estéreo, el universo sonoro de las culturas, soy Pablo Gnecco y los acompañaré por la continuación de la exploración de los sonidos originarios de la cumbia colombiana adentrándonos en sus intérpretes y compositores que han sido grabados y raras veces superados. 

El análisis de Juan Sebastian Ochoa, Carlos Javier Perez y Federico Ochoa nos plantea a la cumbia como un fenómeno musical que se consolida gracias al impacto de la industria discográfica y que abarca aspectos de la cultura del litoral atlántico colombiano que van más allá de lo musical. Géneros como el fandango, el bullerengue, el porro, el mapalé no eran estilos musicales definidos hasta su contacto con la industria del disco; se trataba más bien de fenómenos culturales que fundían la música y la danza, y que por razones comerciales se fueron etiquetando y definiendo, unas veces, como estilos distintos, y otras rebautizando un mismo sonido con ánimo mercantil.

La cumbia ha tenido su evolución a través de las grabaciones en distintas vertientes. Uno de los formatos tradicionales del género es el de flauta de millo. El conjunto de flauta de millo o caña’e millo usualmente está conformado por tambora, tambor llamador, tambor alegre, maracas o guache, y la flauta de millo. Su práctica se encuentra arraigada principalmente en el Departamento del Atlántico -en Barranquilla y sus municipios cercanos-, y tiene como principal escenario espacio-temporal el Carnaval de Barranquilla.

Es importante notar que, aunque las cumbias interpretadas en acordeón no suelen mencionarse en los recuentos míticos sobre el origen del género, sí presentan un repertorio numeroso, tienen características musicales específicas, y fueron una de las formas de cumbia que más contribuyó a la internacionalización del género en América Latina. 

Las cumbias de acordeón no presentan un formato instrumental definido, más allá de contar con el acordeón como instrumento melódico principal y algunos instrumentos de percusión acompañantes, entre los que predominan la guacharaca, la caja vallenata y la conga, y en ocasiones también incluyen el timbal, el bajo eléctrico e instrumentos de viento como saxofones y bombardinos.

Tanto las cumbias de flauta de millo como las de acordeón corresponden a tradiciones musicales de carácter campesino y rural, pertenecientes a tradiciones orales, con formatos pequeños para tocar en fiestas en las casas o en los pueblos, y para viajar de lugar en lugar. Por otro lado, desde la década de 1930 se comenzaron a realizar grabaciones de orquestas de baile interpretando músicas locales y poco a poco se fue consolidando la industria discográfica colombiana, proceso que tuvo en los años 60 el momento de despegue definitivo. Los repertorios que incluimos bajo esta tercera categoría de orquestas y conjuntos están todos relacionados con la producción musical masiva y mediatizada, es decir, fueron pensados en gran medida para ser prensados en discos y difundidos por los medios masivos de comunicación. 

Las orquestas de baile en el Caribe colombiano, las cuales se basaban en el sonido de las grandes orquestas de baile cubanas, así como en las big-band norteamericanas, desde mediados de la década de 1930 comenzaron a incluir en su repertorio músicas bailables con cierto sabor local. Dentro de las primeras orquestas que incluyeron este repertorio se destacan la Atlántico Jazz Band, la A Número 1 de Pianeta Pitalúa y la Orquesta Emisora Fuentes. En estas agrupaciones comenzaron la mayoría de músicos que luego fueron íconos de este tipo de repertorios en las décadas siguientes, dentro de los que se destacan Lucho Bermúdez, Pacho Galán, Clímaco Sarmiento, Rufo Garrido y Simón Mendoza (este último con la Sonora Cordobesa). La sonoridad de estas orquestas estaba también fuertemente influenciada por el sonido de las bandas pelayeras, aunque su formato cambiaba la percusión típica de bombo, redoblante y platillo, por congas, batería y maracas. En los vientos, el bombardino no se incluía (o se incluía poco) y en su lugar tomaban protagonismo los saxofones, y a esto se agregaba el acompañamiento armónico del piano y el contrabajo. Estos cambios tímbricos servían, en gran medida, para que estas agrupaciones no fueran vistas como bandas de pueblo, como las que participaban comúnmente en las corralejas, sino como orquestas de salón adecuadas para los clubes sociales y para las fiestas de las élites locales. 

la música tradicional de gaitas largas es una de las que tiene mayor poder simbólico dentro de los discursos sobre la ancestralidad de las músicas tradicionales del Caribe colombiano13. Actualmente, su epicentro se encuentra en la región de los Montes de María (también conocida como Serranía de San Jacinto), una región montañosa, alejada del litoral Caribe, que atraviesa los departamentos de Bolívar y Sucre. Es en los municipios de San Jacinto (Bolívar) y Ovejas (Sucre) donde más arraigada se encuentra la tradición, en parte debido a que es allí donde se celebran desde hace más de 20 años los dos festivales de música de gaitas más emblemáticos. El grupo de gaitas más reconocido en el país, y con el cual comenzaron las grabaciones y la difusión de esta música más allá de los ámbitos locales, es Los Gaiteros de San Jacinto, el cual se formó a mediados de los años 50 para una extensa gira internacional organizada por los hermanos Manuel y Delia Zapata Olivella14. A finales de los años 60 el grupo realizó sus primeras grabaciones discográficas, las cuales alcanzaron cierto reconocimiento a nivel nacional. La agrupación se ha mantenido hasta hoy (con relevos generacionales en sus integrantes) como el grupo insignia de esta música. Con frecuencia se dice que fue en los conjuntos de gaitas donde comenzó la “verdadera” cumbia, o la cumbia “original”. Por lo tanto, es factible preguntarse por qué relegué las cumbias de los conjuntos de gaitas para el final de este recuento sobre las cumbias en Colombia. Sucede que los géneros más interpretados por estos conjuntos son la gaita, el porro y el merengue (este último, con pequeñas variaciones, en ocasiones se nombra como puya). El género cumbia, específicamente, es mínimo dentro de su repertorio: no lo suelen interpretar en parrandas, no lo exigen en el festival de Ovejas (que es el más importante) y casi no figura en las grabaciones. 

Escucharemos en este programa una selección musical conformada por los siguientes temas:

Shacalao – Cumbia Moderna
 












LLUVIA - LOS HERMANOS TUIRAN.CUMBIA.

 
Cumbia Cereteana - Los Alegres Del Sinu - 












 
 
Esperamos que este programa haya sido de su agrado y los invitamos a continuar en sintonía de Unicauca Estéreo, el universo sonoro de las culturas, también a seguir al grupo en sus redes sociales y en su página web. Somos Gabriel Coral en la dirección y quien les habla Pablo Gnecco. Hasta la próxima. 


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