domingo, 29 de mayo de 2022

Raíces Andinas 40 años de historia parte 3

Hola Radioescuchas, bienvenidos a una nueva emisión de las músicas del mundo con Viento en popa ensamble, programa que se produce y emite por 104.1 Unicauca estéreo, el universo sonoro de las culturas. Mi nombre es Pablo Gnecco y en esta ocasión continuamos con el homenaje a la agrupación nariñense Raíces Andinas en sus 40 años de vida artística. Continuamos explorando en este programa su historia y sus influencias como también parte de su discografía. Escucharemos para comenzar esta audición el tema La Pila de Agua seguido de Tu Canción mi canción del álbum del mismo nombre.
 
Durante el transcurso de dos décadas de existencia, la agrupación nariñense Raíces Andinas, depuró paulatinamente el estilo musical que hasta el día de hoy es característico de su sonoridad. Para mediados de los 90 contaban con tres producciones discográficas: Valle de Piedra, Vientos del Galeras y Tu canción mi canción y su reconocimiento artístico contaba con amplia aceptación en Colombia y Latinoamérica. Los hermanos Coral Enríquez continuaron siendo la base de la agrupación, sin embargo, una nutrida nómina de grandes músicos habían compartido faenas a su lado. Aunque algunos integrantes compartieron gran parte de la historia otros tuvieron un paso más breve en la agrupación. Lo cierto es que la práctica musical del grupo se convirtió para sus miembros en un espacio de aprendizaje y en el año 1998, de la mano de su ingeniero de sonido Alvaro Maya, graban su cuarto álbum titulado Impulsando al Tiempo del cual, a continuación, escucharemos Donde el Sol ilumina y Cusichac Casunchic.

Con la llegada del cuarto álbum vino una nueva generación de integrantes que se integró al grupo siendo muy jóvenes y aún hoy son protagonistas de esta historia. Es de resaltar que estos nuevos integrantes fueron primeramente admiradores de Raíces Andinas y ese detalle hace que el relato adquiera emotividad, puesto que para ellos ha significado un logro alcanzado que, como premio, ofrece un horizonte de nuevos sueños cada vez más ambiciosos, ellos son: Luis Olmedo Tutalcha, Hectmar Cabrera y Leonardo Yepes quienes interpretan guitarra, bajo y percusión respectivamente. Escucharemos a continuación Tescualeña seguido de  Romance Fugaz en las músicas del mundo con viento en popa ensamble.

Con la llegada del nuevo milenio Raíces Andinas consolidaba dos décadas de trabajo y sus nuevos integrantes aportaron una nueva sonoridad que, casualmente, cada vez aludía más a sus identidades y su arraigo, fue así como el grupo empezó la elaboración de su quinto álbum. Para el año 2002 Raíces andinas fue contactado por la disquera Yoyo music para realizar la grabación del disco Lo mejor de la canción social, el cual fue publicado en dos volúmenes y Raíces Andinas son los artistas principales quienes fueron encargados de versionar un selecto repertorio musical latinoamericano, de ese disco escucharemos a continuación los siguientes temas: Que diría el santo padre, Hasta siempre y Campesino en las Músicas del mundo con viento en popa ensamble.


Una constante en esta historia ha sido la perseverancia de Hernán y Omar Coral quienes han sostenido al lado de muchos músicos la continuidad de este sueño. De la misma manera su interés creativo es desbordante y para el año 2004 Raíces andinas lanza su sexta producción titulada Contrastes con la participación de Gabriel Arteaga como nuevo integrante de la agrupación. De este disco escucharemos, cerrando esta audición y también la séptima temporada de nuestro programa, el tema Pullito San Juan. 


Esperamos que este programa haya sido de su agrado y los invitamos a seguir en sintonía de 104.1 Unicauca estéreo, el universo sonoro de las culturas. También a comunicarse con nuestro equipo de producción por medio del correo vientoenpopaensamble@gmail.com, es muy importante conocer sus inquietudes y experiencias. Agradecemos infinitamente a los oyentes su atención y escucha. Nosotros somos , Maria Alejandra Medina en la cordinación general, Gabriel Coral en la dirección y quien les habla Pablo Gnecco. Hasta la próxima

Conmemoración a la memoria de seres amados que adelantaron su partida


Hola Radioescuchas, bienvenidos a una nueva emisión de las músicas del mundo con Viento en popa ensamble, programa que se produce y emite por 104.1 Unicauca estéreo, el universo sonoro de las culturas. Mi nombre es Pablo Gnecco y en esta ocasión emprendemos un viaje en conmemoración a la memoria de seres amados que adelantaron su partida, especialmente dedicamos este programa a la memoria Esteban Mosquera, María Mercedes Gnecco, María Esperanza Mosquera y Elsa Ligia Coral Enríquez quien inspiró las palabras que acompañan esta audición el día de su deceso. Comenzamos esta audición con el tema Si me voy antes que vos en la interpretación de Mercedes Sosa y Jaime Roos. 

Estas palabras tuvieron lugar el último día de Elsa Ligia Coral sobre la faz de la tierra, fue un día soleado de principios de mayo, una mañana clara despuntó el alba y la tajante realidad del segundo a segundo solidifica el sentimiento que une a personas en momentos tan cruciales, desde lo particular a la pareja y a la descendencia y, en la distancia a los padres, hermanos, abuelos, tías, tíos, en general a toda esta gran familia congregada para un último adiós. Los sentimientos de tristeza y abrumación son gigantes y a pesar de que el mundo ofrece el brillo diario de la esperanza no se puede evitar la confrontación con la enorme barrera que es la separación. A pesar de los sentimientos de nostalgia, la ambición de coleccionar esos momentos soñados que solo podrán suceder en un mundo de fantasía, la sensación de tener las manos vacías y aún húmedas después que se escapara la última gota de agua entre los dedos que calmaría la implacable sed del desierto, existe la convicción de que el lazo que une no es la tristeza y la desolación, por el contrario, es la alegría y el amor los llaman y nos unen como un todo unitario. Escucharemos a continuación a los Olimareños interpretando dos temas: en primer lugar Junto al Jagüey y posteriormente El beso que te dí.

Siete décadas atrás, una joven pareja de humildes trabajadores: Hilda una hermosa mujer, de busto alto, proveniente del piedemonte del pácifico, la población de El Diviso, justo en la intersección de la carrilera del tren que venía de Tumaco y la carretera que lleva los productos hasta las ciudades y pueblos de las altas montañas, trabajaba atendiendo viajeros que transitaban por tan concurrido lugar. Ahí conoció a Benjamin, un joven de la sierra, de manos fuertes y mirada soñadora. Trabajaba de ayudante en un camión, su pago alcanzaba para solventar los daños que él mismo causaba aprendiendo a conducir aquel vehículo, seguramente también para pequeños gustos mundanos. Desde mi imaginación, era fácil enamorarse de Hilda y soñar una aventura que aún hoy continúa y quizás atraviesa uno de sus momentos más difíciles. 

En sus primeros días, la pareja habitó los territorios del piedemonte costero pero pronto emprendió su destino nómada, en palabras de ellos mismos: como gitanos, para conquistar el departamento nariñense, la nación colombiana y el mundo entero con la huella de sus pasos y de su prole. Quizás al primer lugar hacia donde encaminaron sus pasos fue la población de Tatambud, lo que es actualmente la vereda de San Marcos en el la localidad de lo que hoy se conoce como José María Hernandez. Ahí vino al mundo Elsa Ligia tras una semana de trabajos. Hilda, afectada por las diferencias climáticas, ambientales y culturales, se llenó de la fuerza propia de una mujer y dio a luz de la manera más humana, en la intimidad del fogón y el piso de tierra, a la primera de su descendencia un día como hoy, precisamente el 7 de mayo de 1954 Elsa Ligia dio su primer grito en esta tierra y sus lágrimas brotaron como brotan los ríos y los glaciares. Escucharemos a continuación el tema Ángel de Luz, seguido de la canción La Sonrisa de mi abuela, en la interpretación de Son Manicomio.

La pequeña Ligia fue un elemento cohesionador para la pareja puesto que su alegría e inteligencia asombraban a sus allegados. Cuentan que su voz era muy tierna y arrancaba las sonrisas de las personas cuando evitando pisar los animales en la cocina hablaba de manera muy educada: “permiso cuy”. Ligia creció y con ella la familia, pronto vinieron Gonzalo, Henry y Nancy, cada uno con su propio arraigo puesto que nacieron en distintos lugares. Para esos días, Elsa Ligia, a quien también llamaron en su niñez Ligia del Socorro y, quizás Ligia Espiridiona, fue la mejor aliada en la crianza de sus hermanos menores. Siendo aún una niña ya realizaba algunas tareas del hogar relativas al amor y al cuidado. Más tarde con la llegada de Omar, Hernán y Yovani ese referente fue aún más grande puesto que esa joven mujer rápidamente se posicionó como la excelente profesional por la cual hasta hoy fue conocida. 

Su abnegación y vocación de servicio fueron desde temprano una de sus más preciadas características. Sus hermanos fueron nutridos con su amor desde el principio y en sus roles de estudiante, profesora y directiva, también mamá, abuela y familia entregó su tiempo y su vitalidad en beneficio de la comunidad. Estoy plenamente seguro que en la intimidad de cada uno de quienes la conocieron esos recuerdos perduran y que esa es la memoria viva de quien aquella mañana de mayo se despidió, los actos que pasaron, que hoy son realidad y que se proyectan en el mañana en las miradas de la gente, en aquel día llenas de lágrimas, pero también de sonrisas que casualmente producen lágrimas igualmente. Prosiguiendo con nuestra audición la invitada es ahora Rosalía y el tema Alfonsina y el mar seguida de Horacio Guarany y el tema Cuando ya nadie te nombre.

Desde la distancia, el sentimiento de desprendimiento a pesar de ser el mismo es a la vez diferente. El tiempo es relativo y lo que parece ser rápido en cuestión de comunicación y transporte significa una eternidad cuando se dimensiona la fragilidad de la vida. Una video llamada, una llamada satelital, un vuelo charter no recuperan una hora, un minuto o al menos un segundo y la vida al tacto es una sensación que aún no está replicada tecnológicamente por pantallas. Más no es necesaria la distancia para percibir la desolación, no es difícil imaginar el sentimiento de frustración cuando una persona está a las puertas del quirófano con la sensación del no retorno. En la lejanía, estos pensamientos carcomen el corazón, y vivir esos momentos cambiando la mirada es un camino que ofrece consuelo. “Cambiar los ojos para ver cómo su vida personal se deshacía, se extendía incontrolable más allá de sus límites, como una neblina de cristales, porque es así como la vida y la muerte se expanden”. La distancia ofrece consuelo también, se es afortunado en ese sentido, puesto que no fue posible percibir cómo su cuerpo quedaba inmovil, lacerado por los procedimientos médicos. Un grito doloroso y lamentero brota desde adentro al caer en cuenta del último abrazo y desde donde quiera que se esté con tristeza y sentimiento se puede afirmar con certeza que la muerte es la misma para todos. Su rostro nos asusta y paraliza pero nos acompaña desde el nacimiento y habita los tiempos y espacios de manera sosegada. Es por eso que el sentimiento y la tristeza se mitigan, al final el camino sigue y el punto de llegada es el mismo. Es un simple hasta luego, solo un breve adelanto hacia el destino inminente de todo ser vivo. El retorno a la fuente. Escucharemos a continuación a Rubén Blades interpretando los temas Amor y Control y después de Maestra Vida.

La muerte es un remolino, el rostro del ser amado, una nube brillante en el horizonte, el susurro del cosmos en tus oídos, la boca desdentada de un anciano, las necesidades exigentes de un bebé, la muerte soy yo hablando, la muerte soy yo escribiendo, la muerte soy yo leyendo. La muerte es nada, o mejor dicho, es la nada y está presente aquí, sentada a tu lado esperando el momento del último contacto. El espíritu vital habita el cuerpo y con su calor irradia nuestra energía. Con la vejez y la enfermedad el cuerpo se debilita y llega un momento en que queda sin nada con que aferrarse a la vida y se entrega a la fuerza silenciosa de la muerte, entonces su vida se convierte, como la vida de todos los semejantes, en una niebla que se expande y se mueve más allá de sus límites.

Pero este momento no es el final, para quien parte empieza el camino de lo desconocido, la senda que conduce al origen de la esencia, el proceso de volver orgánicamente a ser un todo con el planeta y con el cosmos. Para nosotros, quienes habitamos este tiempo y este espacio quedan las huellas, los registros, la familia, los amigos, los hijos y sus hijos también. El imperio conquistado a fuerza de trabajo con amor y sacrificio. Los cimientos del hogar, el calor de la palabra y el acto sincero del abrazo que hoy nos une. El amor por Elsa Ligia y por todos nuestros seres queridos a quien ahora recordamos y damos un hasta luego y así habitará en cada uno de nuestros corazones. La invitada para cerrar nuestra audición es Violeta Parra y el tema Gracias a la vida.

Esperamos que este programa haya sido de su agrado y los invitamos a seguir en sintonía de 104.1 Unicauca estéreo, el universo sonoro de las culturas. También a comunicarse con nuestro equipo de producción por medio del correo vientoenpopaensamble@gmail.com, es muy importante conocer sus inquietudes y experiencias. Agradecemos infinitamente a los oyentes su atención y escucha. Nosotros somos Maria Alejandra Medina en la coordinación general, Gabriel Coral en la dirección y quien les habla es Pablo Gnecco. Hasta la próxima 




domingo, 1 de mayo de 2022

Herencia Africana en la cartografía musical de Colombia


Herencia africana en la cartografía musical de Colombia

Hola Radioescuchas, bienvenidos a una nueva emisión de las músicas del mundo con Viento en popa ensamble, programa que se produce y emite por 104.1 Unicauca estéreo, el universo sonoro de las culturas. Mi nombre es Pablo Gnecco y en esta ocasión emprendemos una aventura descubriendo la herencia africana presente en la cartografía musical de Colombia. 

La cultura colombiana se caracteriza notablemente por su diversidad. El arraigo culturales de las gentes de Colombia es tan variado como lo son los pisos térmicos de este país. La mezcla cultural es lo que hoy identifica a la nación colombiana. Esta tiene una enmarañada historia y es nutrida por muchos afluentes. Sin embargo, puede decirse que tiene sus orígenes en los tiempos de la colonia, donde el modelo económico de la época, fenómeno perpetuado durante dos siglos conocido como triángulo comercial colonial, permitió el flujo de grandes riquezas amasadas con base en la esclavización de millones de personas. El movimiento comercial que conllevaba esta triangulación consistió en el traslado de grandes capitales obtenidos en América producto de la explotación de su territorio y sus recursos. Las potencias coloniales: inglesa, neerlandesa, francesa, española y portuguesa, llevaban esos grandes capitales hacía Europa. Una vez ahí, las riquezas americanas se intercambiaban por materias primas que viajaban hacia África donde se canjeaban por personas quienes eran privadas de su libertad, puestas en barcos arbitrariamente y llevadas a América con el fin de ser vendidas como mano de obra en unas condiciones de vida totalmente precarias. Este comercio concluyó con la acumulación de capitales exorbitantes no solamente de los imperios europeos sino también de comunidades originarias de África, incluyendo musulmanes, que participaron también en la trata de personas. Es en ese momento histórico donde la ida y venida de cientos de miles de personas fueron el germen de la diversa cultura de Colombia. En esos albores, la dignidad de esas gentes privadas de su libertad se transformó en protesta y, en un acto magno de rebeldía, huyeron de sus captores para fundar quilombos y palenques a lo largo de toda América. El primero de estos hechos que tuvo lugar en el continente sucedió en pleno siglo XVI, en lo que se conoció como San Basilio de Palenque, al norte de Colombia; comunidad fundada por esclavos africanos, unos libertos y otros huídos, que hasta el día de hoy conserva su lengua y tradición de una manera muy propia y preservada. De ese lugar es originario el Bullerengue, un aire musical con una vívida herencia africana. Escucharemos a continuación a Etelvina Maldonado interpretando el Bullerengue Déjala llorar.


La nación colombiana cuenta con razgos diversos y son muy variados los aspectos que representan identidad y unidad. De ahí la importancia de un imaginario tolerante y pluricultural que reconozca en la diferencia el potencial de riqueza de este territorio. Es paradójico, puesto que algunos elementos representativos de las diferentes culturas de la nación no son representativos del cúmulo general del pueblo colombiano. Sin embargo, su concepto de unidad se ha ido transformando con el tiempo. En la actualidad existe una clasificación de la geografía colombiana que se planteó como una herramienta pedagógica para el cultivo y fortalecimiento de las regiones que componen el país y sus músicas. La base de este planteamiento territorial es la influencia cultural y los usos musicales propios de cada región. Como resultado de esa organización se establecieron 11 ejes musicales a través de todo el territorio colombiano que constituyen una clasificación aproximada desde las músicas, los formatos y la influencia territorial de las mismas, que no pretende ser excluyente ni exhaustiva, por el contrario, facilita su estudio y la implementación de propuestas formativas. En ese sentido, en los 11 ejes de la cartografía musical de Colombia existen distintos grados de influencia de las raíces de África, aunque en algunas de ellas la herencia africana es más evidente debido a la organología utilizada y los patrones rítmicos y melódicos que en esas músicas se oye. En la siguiente sección de nuestra audición oiremos, en un barrido de norte a sur, obras de las regiones que gozan de una influencia hereditaria de África de manera más directa. Comenzamos con Hellen Whitetaker, desde la región insular, en la isla de Providencia, interpretando la obra Naturally; después la obra Selva María, proveniente del caribe oriental del país, en la interpretación de Alejo Duran y cierra el bloque La banda de Nayo, desde el caribe occidental de Colombia, con la obra La Puya Flautera.

Debido a que, en Colombia, la carencia de una infraestructura adecuada dificultó la comunicación entre las distintas regiones, la unidad de lo que identifica a la nación ha sufrido varios cambios de apropiación a través de las generaciones. Adicionalmente, en un pasado se consideraba que en el país había únicamente cinco regiones musicales que se limitaban y ajustaban a la división geográfica de la nación. El estudio de las músicas tradicionales folclóricas a través de los 11 ejes musicales, planteados hasta 2019 puesto que pueden ser más, se concibe como un gran avance en la búsqueda del reconocimiento, formación y salvaguardia del patrimonio musical de la nación. Es, sin embargo, el folclor, uno de los elementos que más se ha modificado durante el transcurso de la historia nacional. Aunque los aires musicales que hoy se conciben como representativos de las regiones o folclóricos surgen de una síntesis mestiza y de procesos históricos, su escogencia no es un hecho fortuito. De hecho, hace parte de todo un aparataje que se remonta hasta la Europa del siglo XIX donde los movimientos del posromanticismo planteaban la necesidad de mirar hacia los afectos más populares para gozar de un contundente imaginario colectivo. Entre finales del siglo XIX y principios del XX las tradiciones pasaron por un filtro, el fino tamiz del registro escrito que permitió la perduración en el tiempo de algunas sonoridades y memorias y, por otro lado, el desecho y olvido de otras cuantas que no se ajustaban al ideal imaginario de nación. Esta selección se dió de manera orgánica, puesto que estuvo en gran medida asociada al gusto personal de quienes hicieron esa selección. En ello radica la simpleza de este asunto, puesto que las personas que tenían la posibilidad de escribir acerca de las tradiciones se limitaba en esos días a un pequeño grupo de personas con características muy particulares, básicamente: hombres blancos de la élite. Oiremos a continuación, desde la región Pacifico norte, a Zully Murillo interpretando la obra Miedo en el Monte y después a la Familia Torres desde la región Pácifico Sur con el tema Pango Marabajeño. 

El folclor, visto desde el aparataje del andamiaje institucional del estado, cumple una misión catalizadora puesto que significa un instrumento que permite institucionalizar prácticas que encaminan una homogeneización general de las ideas que tienen los habitantes de un país o una región, al menos bajo los criterios de la civilización moderna. Por otra parte, hay un interés de que las pedagogías relacionadas con lo festivo hagan parte de un dominio institucional para generar una herramienta que ayude a fomentar la pertenencia de los ciudadanos al proyecto nacional. La difícil comunicación entre las distintas regiones del país durante gran parte del siglo XX dificultó el proceso de un imaginario colectivo nacional amplio, o al menos consciente de su diversidad, sin embargo, protegió las características propias culturales de cada zona, las maneras de hablar, las recetas, las danzas y por supuesto los estilos de interpretación musical. En este punto, es importante mencionar que aunque las condiciones regionales son sumamente diferentes cuando se comparan los distintos ejes, las raíces más antiguas de las tradiciones colombianas se remontan a las épocas del triángulo comercial colonial. Otras de las situaciones que se dieron en la precaria infraestructura de conexión nacional fue la aparición de zonas que debido a su aislamiento quedaron entre distintas áreas de influencia. Es el caso de los valles interandinos del pácifico, región en la cual los aires colombianos se tornan de otros colores al ser interpretados por sus gentes. Esta zona está en proceso de documentar pedagógicamente sus prácticas como ya se han desarrollado en las otras regiones. Escucharemos finalizando la audición de la región de valles interandinos del Pácifico a Elvar Mosquera interpretando el tema Evocando mi Patía, después a las Cantoras del Patía y el tema El Trapiche y cerrando el programa a La Chirimia del Río Napi y el tema Qué bonito es el Río Napi.

Esperamos que este programa haya sido de su agrado y los invitamos a seguir en sintonía de 104.1 Unicauca estéreo, el universo sonoro de las culturas. También a comunicarse con nuestro equipo de producción por medio del correo vientoenpopaensamble@gmail.com, es muy importante conocer sus inquietudes y experiencias. Agradecemos infinitamente a los oyentes su atención y escucha. Nosotros somos Maria Alejandra Medina en la coordinación general, Gabriel Coral en la dirección y quien les habla es Pablo Gnecco. Hasta la próxima

Músicas que cambiaron su destino volumen 3: el diablo en la música y otras anecdotas


Mitos y anécdotas de la historia de la música en occidente

Hola Radioescuchas, bienvenidos a una nueva emisión de las músicas del mundo con Viento en popa ensamble, programa que se produce y emite por 104.1 Unicauca estéreo, el universo sonoro de las culturas. Mi nombre es Pablo Gnecco y en esta ocasión terminamos el recorrido emprendido por distintas músicas que han cambiado su destino. 

Este programa hace parte de una colección: Músicas que cambiaron su destino. La característica que resalta principalmente de esta selección es que en un principio, dentro de sus entornos, estás músicas tuvieron una mirada peyorativa o de segregación pero que con el pasar del tiempo se convirtieron en baluartes culturales de sus regiones de origen. Estas nos brindarán historias ambiguas, sensaciones bipolares, sentimientos agridulces solo para resaltar ese aspecto dual de la existencia humana: el constante cara y sello del pasado, el presente y el futuro. Para amenizar este tercer volumen presentamos a ustedes una disertación que no tiene una región geográfica específica, puesto que su desarrollo se dio en diversos lugares. Tampoco puede hablarse de un momento histórico preciso puesto que el lapso que abarca es bastante largo, en ello radica lo interesante del tema, en observar paradigmas que con el pasar del tiempo se han modificado. Para delimitar este universo hablaremos del desarrollo de la música y sus estéticas  en las culturas de occidente, ello nos dará pie para rememorar mitos y anécdotas graciosas que de alguna manera sirven como cierre de este ciclo. El estudio de la historia de la música es un terreno amplio que cuenta con diferentes vertientes y es muy difícil generar una idea ecuánime que no se afecte por los filtros de las fuentes. Puesto que la temática es infinita y el quehacer en rigor meticuloso, el estudio de estos temas puede tornarse pesado. En esta ocasión no es de nuestro interés hacer un recuento exhaustivo, es por esta razón que nos acercamos a la temática por medio de la anécdota y el mito. 

Para empezar por el aspecto general, al referirse al mito como paradigma estético traemos a esta charla la bien conocida expresión “el diablo en la música” o  su versión original en latín diabulus in musica. Esta expresión, que puede considerarse coloquial, tiene, de principio, una denominación despectiva, tal vez macabra que se usa para calificar diversas sonoridades en un sentido peyorativo e invita a pensar en lo ruidoso o estrambótico.  Su origen está ligado al uso de la música en el culto del cristianismo y, tal como en el contexto religioso, es sinónimo de lo malo, lo caótico, lo siniestro. Sin embargo, para entender más claramente lo que implica esta frase hay que ahondar en la historia. Para iniciar nuestra audición nuestro invitado es Jimy Hendrix interpretando el tema Foxy Lady en una grabación en vivo desde Maoui en 1970.

Podemos empezar mencionando que la música ha estado ligada a los ritos religiosos aún antes de la aparición del cristianismo, es probable que la música y la religión tengan orígenes cercanos en la historia del ser humano. Civilizaciones urbanas de lejano oriente, Mesopotamia, el Mediterraneo oriental y el norte de África empezaron , alrededor del cuarto milenio antes del calendario de nuestra era, a desarrollar instrumentos, entre ellos los de cuerda tañida tales como: cítaras, arpas, laúdes, entre otros que brindan un soporte armónico a la voz cantada. La danza y el canto eran profundamente apreciados en cortes y templos y poco a poco fue apareciendo la profesión de músico, que con el tiempo adquirió el estatus de élite, cuyo reconocimiento fue creciendo con el dominio de conocimientos sobre la afinación, los intervalos y la práctica del instrumento. Con el desarrollo de los instrumentos se dio paralelamente la comprensión del funcionamiento físico del sonido y su relación con las longitudes, en el caso de las cuerdas, dando origen a un mecanismo que permitió la organización de diferentes sonidos gradualmente dependiendo de su altura. Alrededor del segundo milenio a.c ya se tiene noticia de escalas de cinco y siete notas provenientes de las culturas de China y Mesopotamia que después adoptaron los griegos y otras culturas de África del norte y el Mediterraneo. Es relevante observar esos sucesos tan alejados en el tiempo puesto que sobre esas bases se construyó el enorme edificio cultural que estamos contemplando. Escucharemos a continuación un himno antiguo llamado La seducción de la diosa Inana y después la obra Geragotikos Sircos en la interpretación del ensamble Du-sems

Con el desarrollo de la técnica y la teoría musical el carácter filosófico que adquirió el estudio de la música fue notable en distintos lugares del mundo. Filósofos tales como Confusio en China y los griegos Pitágoras, Platón, Aristoxeno, entre otros hablaron de la relación de la música y el carácter humano y la afectación sensible a la que suscitan los sonidos. En Grecia adquirió, además, una relación íntima con conceptos de las matemáticas que tras el lente de la filosofía servía para dar una explicación del orden del universo o lo que se conoce como música de las esferas. También, por medio de la mimesis, los sonidos de la tierra y los planetas que rodean al ser humano, y que este por ser un detalle más del lienzo no percibe, influyen en el alma humana. Así, la psiquis humana bajo influencia de la música puede curarse o corromperse teniendo consecuencias directas en la vida de las personas. Esas ideas perduraron en la memoria y trascendieron el tiempo por gracia de la escritura, fue así como tres milenios después fueron retomadas y adaptadas por Boecio y Agustín de Hipona para establecer un canon estético en la naciente iglesia cristiana. Escucharemos a continuación la primera parte de la obra Harmony of spheres del compositor Joep Fransses en la interpretación del coro de cámara de Países Bajos.

La distinta perspectiva ofrecida por los paradigmas religiosos imperantes para cada mirada influyó notablemente en los resultados artísticos que aparecieron a partir de su efecto. Aunque la música proveniente de la antigüedad en nuestros días no es más que una especulación se cree que en Grecia el carácter del arte de los sonidos estaba íntimamente ligado a la poesía, la danza y las artes teatrales. Por otra parte, la procedencia de la inspiración musical se consideraba divina, por tanto, se cree que la direccionalidad de los intervalos y escalas conocidos en ese momento fue de arriba hacia abajo, sumamente contrastante con el uso actual del aprendizaje musical que ubica estos conceptos de manera ascendente. Quizás, la razón por la cual este sistema fue adoptado en la organización de la teoría musical del cristianismo, lugar de donde proviene el famoso do, re, mi, fue la creencia de que la música es una expresión humana que sirve para alabar a Dios. A este punto, este es el primer hecho que puede considerarse anecdótico puesto que autores que buscaron ser fieles a un concepto, en su adaptación a nuevas necesidades modificaron los preceptos de una manera directamente opuesta. De igual forma, aparece un primer tipo de segregación frente a estilos y géneros musicales puesto establece una barrera entre música ceremonial y música secular. La primera tendió a perdurar debido al interés institucional de preservar y unificar las expresiones musicales. La segunda, por el contrario, ha sufrido la condena del olvido y el destino de lo efímero. Escuchamos enseguida al Ensamble basiani interpretando la obra Shividkatsa.

Para el primer milenio de nuestra era la notación musical que hoy en día utilizamos aún no estaba desarrollada, sin embargo, existieron distintos intentos de escritura en la música que no tuvieron el éxito alcanzado por Guido de Arezzo con su tratado Micrologus, en él dio origen a la notación rítmica que hoy conocemos, al pentagrama y el nombre latino de las notas, tomados a manera de acróstico del himno de San juan bautista y los axiomas necesarios para desarrollar la teoría armónica que hoy perdura. Quizás, el secreto de la aceptación de esta metodología radica en la gran necesidad de encontrar una manera de fijar en la memoria una melodía. Esta necesidad era imperante en distintas esferas sociales. En el ámbito gubernamental fue muy importante para el imperio romano encontrar un mecanismo que precisara unificar culturalmente sus dominios. Por otro lado, para el ciudadano de a píe, en este caso los jóvenes monjes habitantes de las distintas abadías europeas, la necesidad era urgente puesto que el no memorizar correctamente las melodías utilizadas en el culto conlleva una ofensa a dios, por lo tanto, un indeleble castigo físico asegurado. Tenemos un conocimiento muy documentado sobre la producción musical cristiana debido a que aparecida la tecnología de la notación, los abades de todo el imperio se dedicaron a recopilar la rica producción que empezó a aparecer casi de manera inmediata. Al mismo tiempo, las fuerzas bélicas del imperio se encargaban de expandir sus dominios. Paralelamente, muchas tradiciones musicales, que incluso contaron con una notación, fueron puestas de lado. En la Breve historia de la música occidental, libro de Paul Griffiths publicado en 2006, se plantea la existencia de una música silenciosa que, a pesar de existir documentalmente en la actualidad, es “una música cuya notación no puede descifrarse con  precisión o que nunca pretendió ser más esquemática”. Cabe la especulación si los músicos en esas localizaciones diversas, no estaban interesados en dejar un registro de su arte para la posteridad, si no para ellos mismos y sus discípulos, muchas culturas coincidieron en no ver la necesidad de dar más que un recurso mnemotécnico de uso doméstico como lo son en nuestros días muchos métodos usados en los ámbitos comúnmente llamados “empíricos”. Prosiguiendo la audición, el turno ahora es para El himno de San Juan Bautista Ut queant laxis.

Hasta ese momento, el interés principal de los maestros de capilla del imperio romano, quienes estaban a cargo de la enseñanza musical de los monjes de una abadía, fue unificar sus voces en una sola melodía que se conoce como Cantus Firmus. Cuando fue posible fijar las melodías con precisión en el papel se liberó a la memoria humana de una gran responsabilidad y brindó nuevos retos para el nuevo rol de compositor quien contaba con una gran barra de herramientas para crear nuevos artilugios. A este punto, es necesario resaltar que los fundamentos teóricos que tienen los cánones estéticos de esta música se relacionan directamente con las relaciones matemáticas planteadas por Pitágoras tres milenios atrás, es así como los intervalos más armónicos en esta teoría estética son la octava, es decir, la repetición del sonido más agudo o más grave y la quinta, que es el segundo sonido que aparece en la serie armónica y significa el quinto peldaño de una escala musical. La combinación de estos tres sonidos, fundamental octava y quinta, sin importar la altura que se tome como punto de referencia, representan matemáticamente las relaciones numéricas más simples, que en sonoridad ofrecen una sensación concisa, con bastante peso, propio en la actualidad de un buen riff de heavy metal. Prosiguiendo con ese hilo conductor, la relación numérica más compleja que se aprecia en la serie armónica aportada por Pitágoras es la que corresponde al intervalo musical conocido como tritono. Su configuración en la escala musical es única y ofrece al oyente una sensación muy diferente de las sonoridades de otros intervalos, en él se percibe un batimiento, una tensión que requiere ser resuelta, la descripción perfecta del diablo en la música. Este es el axioma primordial en arte de la música tonal y ha sido la piedra angular de todo el conocimiento compositivo y producción musical de la cultura de occidente durante el último milenio. En ese sentido, el uso del tritono nunca ha estado prohibido, sin embargo, su utilización debía ser tratada metodológicamente. Esta sonoridad en una obra musical dentro de la mirada clásica y rigurosa del asunto debe ser preparada y resuelta para cumplir con los cánones de la armonía. Cuesta creerlo, pero hasta bien entrada la modernidad los compositores no osaron desafiar estos cánones y desarrollaron su arte bajo sus preceptos al pie de la letra. Aún así, los paradigmas cambiaron otra vez, y con la influencia de músicas de otras procedencias que se incluyeron en las culturas urbanas, en gran parte fomentadas por el mercadeo y comercio de la música de nuestros días, se aceptaron géneros que desafían abiertamente la estética canónica de la teoría musical y que aún así utilizan los mismos elementos constitutivos de ese arte. Un ejemplo sencillo de estos casos es el Blues, originario en NorteAmérica, puesto que usa en cada uno de los doce compases de su estructura utiliza el acorde dominante, que es precisamente el que incluye el tritono en su sonoridad.  escucharemos la canción Bye bye bird en la interpretación de Sayles Charlie y y después La Cumbia Cienaguera. Ambas melodías se construyen sobre el arpegio dominante conteniendo en si misma la sonoridad diabolica del tritono.


Sin embargo, tomó mucho tiempo para que sucediera este cambio y la lectoescritura musical aunque fue bien conocida y facilitó el quehacer de cantantes e instrumentistas no fue un terreno fácil para que las personas en general pudieran expresar sus habilidades de percepción y coordinación, por el contrario, aún hoy se consideran atípicos los casos de personas con tales habilidades. Por otra parte, la escritura y copia de partituras era un trabajo manual, por tanto, bastante costoso. No fue hasta la aparición de la imprenta que se hizo posible el comercio de producciones musicales al público en general. Hasta ese momento, se podía considerar mucha música como prohibida o al menos restringida. A manera de anécdota, quiero traer a memoria el caso del Miserere Meu Deus de Gregorio Allegri. Esta es una obra que fue escrita hacia del año 1638 y está se basa en el salmo 51 del antiguo testamento, su textura sonora es vocal polifónica y se conservaba originalmente en la capilla sixtina para ser interpretada solamente en los días en que se conmemora la pasión y muerte de Jesús. Se cuenta de esta obra que fue la preferida del Papa Urbano y su ejecución se restringía a dicha capilla, sin embargo, cuenta la anécdota que tras una audición como feligrés, un joven cautivado por la obra la copia al papel con leves detalles a corregir. Ese joven fue Wolfgang Amadeus Mozart. Cabe la posibilidad de que esta historia sea una invención de otros tiempos con finalidades banales, sin embargo, es inspirador pensar que el intelecto humano puede ser subversivo y contestatario desde el talento y la pasión. Es probable que ese talento inimaginable de seres excepcionales sea el diablo en la música para las grandes esferas de poder, esas esferas de poder que tras dos milenios de evolución aún hoy buscan homogeneizar las diversas expresiones del mundo. Desde la otra perspectiva, ese carácter monolítico que desconoce la exuberancia del mundo, la riqueza de sus gentes, la belleza contenida en la variedad de las culturas y la tolerancia y aceptación de las diferencias es el verdadero diablo en la música que a toda costa debe ser evitado o al menos combatido armónicamente.

Como segmento final escucharemos un fragmento del Miserere Meu Deus de Gregorio Allegri. 

Músicas que cambiaron su destino volumen 2: La diáspora del flamenco

La diáspora del Flamenco

Hola Radioescuchas, bienvenidos a una nueva emisión de las músicas del mundo con Viento en popa ensamble, programa que se produce y emite por 104.1 Unicauca estéreo, el universo sonoro de las culturas. Mi nombre es Pablo Gnecco y en esta ocasión iniciamos un recorrido por distintas músicas que han cambiado su destino. De igual manera, este es el primer capítulo de nuestra octava temporada continua de radiodifusión. Es sumamente gratificante el que ustedes, radioescuchas, nos permitan acompañar sus vidas.

Este programa hace parte de una colección de episodios que viajan en una aventura sonora por distintas piezas musicales, algunas de sus historias y sus contextos. La característica que resalta principalmente de esta selección es que en un principio, dentro de sus entornos, estás músicas tuvieron una mirada peyorativa o de segregación pero que con el pasar del tiempo se convirtieron en baluartes culturales de sus regiones de origen. Estas nos brindarán historias ambiguas, sensaciones bipolares, sentimientos agridulces solo para resaltar ese aspecto dual de la existencia humana: el constante cara y sello del pasado, el presente y el futuro.

Para proseguir con este viaje de la imaginación nos trasladamos hacia Europa, más precisamente la península Ibérica. En este lugar se asientan en la actualidad dos países: Portugal y España. Además de ocupar un territorio común, estas naciones han compartido historia y muchos rasgos culturales. En esta ocasión, vamos a centrar nuestra atención en la nación Española, la cual ha sido epicentro y punto neurálgico de la cultura de habla hispana. Dentro del ámbito de las artes, la literatura española ha marcado un hito histórico que con el correr del tiempo ha desperdigado sus ramas por todo el mundo hispanoparlante con una evolución sorprendente. De la misma manera, en el área de la danza y la música, puede considerarse el Flamenco un aspecto cultural propio de esos lugares que ha trascendido fronteras y tiene un reconocimiento y aceptación a nivel internacional. Escucharemos para comenzar esta audición a Camarón de la Isla acompañado de Paco de Lucía en el tema Tu Cariño es mi Castigo y después a Paco de Lucía interpretando Como el agua 

No es una cuestión del azar que el Flamenco sea considerado un referente para intérpretes músicos y danzantes del mundo entero. Los orígenes de esta expresión artística se remontan a la actual ciudad de Andalucía, lugar muy especial que ha alojado habitantes de distintas latitudes y diversas herencias durante los últimos 20 siglos. Se tienen noticias de los exóticos dones artísticos y el fuerte arraigo cultural de habitantes de esa región desde épocas del imperio romano, datadas del primer siglo de nuestra era, en las cuales ya se resaltan características propias en el canto y en la danza, sin embargo, las ideas musicales de esos momentos, en la actualidad no son más que especulaciones. Lo cierto es que la interacción social siempre diversa de esta región, propia del contacto con personas de distintas latitudes, permeó la rica mezcla que hoy posiciona al Flamenco como uno de los aspectos culturales más representativos de toda España. A continuación, continuando nuestra audición, tendremos dos temas provenientes del álbum Las idas y las vueltas, encuentro entre el Flamenco y el Barroco español de la agrupación Accademia del Piacere. El disco en mención es una exploración por los sonidos y documentos de la Andalucía del barroco, que nos muestran una imagen fidedigna de aquellos momentos dada la antigüedad de estas obras. El primero de estos temas es Toná, un cante tradicional seguido de La Espagnia una obra anónima del siglo XV.

El origen etimológico de la palabra Flamenco es incierto y existen distintas teorías sobre su procedencia. Una de las más aceptadas nos dice que proviene del árabe felag mengu que significa literalmente campesino huido. Dicha definición ajusta la procedencia de esta expresión musical a un ámbito humilde, popular, relativo al campo y con un bagaje histórico en alto grado violento y con rasgos de segregación, apenas como anillo al dedo en nuestra temática puesto que con el reconocimiento del que hoy goza el flamenco es definitivamente un cambio de su destino. Justificando lo anterior, basta recordar que, como resultado de la instauración de la santa inquisición, el destino de las poblaciones diversas que habitaban la península, primero la Judía, en el año de 1492, y después la Arabe en 1610, fue ser expulsadas del territorio pese a la fuerte influencia en la herencia andaluza y de España en general. En consecuencia, muchas personas rehusaron dejar las tierras ocupadas y prefirieron cambiar sus identidades, religiones y costumbres para camuflarse en una sociedad que abiertamente no aceptaba sus cultos y creencias y las calificaba con términos sumamente peyorativos que ponían en riesgo su vida misma. Fue así como “agricultores moriscos que huyeron de la ley para no ser expulsados y que posiblemente se hicieron pasar por gitanos”. Lo cierto es, que en ese rudo crisol se forjó toda la tradición de la música flamenca y con su mezcla verdaderamente revolucionó el mundo. Muestra de ello son hitos reconocibles en cualquier parte del planeta tales como: estilo zapateado de su danza, la característica y sentida técnica melismática de sus cantantes y la valiosa tecnología aplicada a los instrumentos musicales de cuerda que aportó el desarrollo de la guitarra, todos estos elementos provenientes del rico caldo de cultivo generado por el encuentro de culturas sumamente diversas. Escucharemos a continuación una obra proveniente de un álbum titulado Sonatas para cembalo y Fandango de Bertrand Cullier. El tema que escucharemos es precisamente Fandango, una composición fechada en 1762 por Antonio Soler, quien era conocido como “el diablo vestido de fraile”.

En sus orígenes, el flamenco tuvo una época introvertida. Anguita Peragón la denomina hermética, dado que el hecho artístico solamente se daba en el seno de las familias, en las celebraciones de bodas, bautizos; o en el mundo laboral asociado en ese entorno a la fragua y las ventas ambulantes. Sin embargo, dada a la realidad diaspórica que dispuso la historia, esa herencia cultural trascendió espacios, unió continentes, camino montañas y desiertos, viajó en barcos y cruzó los océanos para encontrar nuevos horizontes en otras latitudes. En ese sentido, el maestro Carlos Acosta de Lima plantea el término “País llanero”, aludiendo a los rasgos culturales compartidos entre Colombia y Venezuela. En su planteamiento, se resalta la fuerte influencia de la cultura andaluza en la música y tradiciones de los llanos y sabanas de esa región fronteriza de los dos países bolivarianos. La influencia andaluza en la cultura del País Llanero, es una álgida discusión que proviene de la escucha y la especulación a partir de los sonidos impregnados de esa mezcla de culturas que es tan propia, como lo es del Flamenco, de la música de los llanos. Sus instrumentos se desarrollan como resultado de esa mixtura y en adaptación a las tecnologías existentes en su momento, a sus propias necesidades y los recursos a disposición en el entorno. El maestro Acosta plantea que fue así como la guitarra de Andalucía se convierte en el Cuatro de la Orinoquia. Sin embargo, la realidad tangible es que más allá de las sonoridades europeas presentes en esa influencia es la herencia africana, quizás aportada por el mundo árabe, la que cautiva inmediatamente al oído. Para él, esa expresión es sucinta en el melismático uso de las voces y la transposición rítmica de patrones ambiguos que incitan a la danza y el zapateo que identifican la música de arpa, cuatro y maracas. Con el pasar del tiempo, esa fuerza cultural expande su influencia hasta el piedemonte andino incluyendo las grandes urbes de los dos países albergan estas expresiones. Hoy el Flamenco tiene un futuro amplio puesto que sus mezclas y transformaciones son motivo de experimentación fidedigna. Terminando esta audición escucharemos a la agrupación colombiana Cimarrón con el tema Mi Sombrero del álbum Joropo de los llanos de Colombia de 2011, después a la agrupación Patax y el tema Billie Jean y a Rosalia y el tema Bulerias. 

Esperamos que este programa haya sido de su agrado y los invitamos a seguir en sintonía de 104.1 Unicauca estéreo, el universo sonoro de las culturas. También a comunicarse con nuestro equipo de producción por medio del correo vientoenpopaensamble@gmail.com, es muy importante conocer sus inquietudes y experiencias. Agradecemos infinitamente a los oyentes su atención y escucha. Nosotros somos Maria Alejandra Medina en la coordinación general, Gabriel Coral en la dirección y quien les habla es Pablo Gnecco. Hasta la próxima 




Acercamiento histórico al Rap, el Hip hop y otros géneros urbanos. 

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