Hola Radioescuchas, bienvenidos a una nueva emisión de las músicas del mundo con Viento en popa ensamble, programa que se produce y emite por 104.1 Unicauca estéreo, el universo sonoro de las culturas. Mi nombre es Pablo Gnecco y en esta ocasión emprendemos un viaje en conmemoración a la memoria de seres amados que adelantaron su partida, especialmente dedicamos este programa a la memoria Esteban Mosquera, María Mercedes Gnecco, María Esperanza Mosquera y Elsa Ligia Coral Enríquez quien inspiró las palabras que acompañan esta audición el día de su deceso. Comenzamos esta audición con el tema Si me voy antes que vos en la interpretación de Mercedes Sosa y Jaime Roos.
Estas palabras tuvieron lugar el último día de Elsa Ligia Coral sobre la faz de la tierra, fue un día soleado de principios de mayo, una mañana clara despuntó el alba y la tajante realidad del segundo a segundo solidifica el sentimiento que une a personas en momentos tan cruciales, desde lo particular a la pareja y a la descendencia y, en la distancia a los padres, hermanos, abuelos, tías, tíos, en general a toda esta gran familia congregada para un último adiós. Los sentimientos de tristeza y abrumación son gigantes y a pesar de que el mundo ofrece el brillo diario de la esperanza no se puede evitar la confrontación con la enorme barrera que es la separación. A pesar de los sentimientos de nostalgia, la ambición de coleccionar esos momentos soñados que solo podrán suceder en un mundo de fantasía, la sensación de tener las manos vacías y aún húmedas después que se escapara la última gota de agua entre los dedos que calmaría la implacable sed del desierto, existe la convicción de que el lazo que une no es la tristeza y la desolación, por el contrario, es la alegría y el amor los llaman y nos unen como un todo unitario. Escucharemos a continuación a los Olimareños interpretando dos temas: en primer lugar Junto al Jagüey y posteriormente El beso que te dí.
Siete décadas atrás, una joven pareja de humildes trabajadores: Hilda una hermosa mujer, de busto alto, proveniente del piedemonte del pácifico, la población de El Diviso, justo en la intersección de la carrilera del tren que venía de Tumaco y la carretera que lleva los productos hasta las ciudades y pueblos de las altas montañas, trabajaba atendiendo viajeros que transitaban por tan concurrido lugar. Ahí conoció a Benjamin, un joven de la sierra, de manos fuertes y mirada soñadora. Trabajaba de ayudante en un camión, su pago alcanzaba para solventar los daños que él mismo causaba aprendiendo a conducir aquel vehículo, seguramente también para pequeños gustos mundanos. Desde mi imaginación, era fácil enamorarse de Hilda y soñar una aventura que aún hoy continúa y quizás atraviesa uno de sus momentos más difíciles.
En sus primeros días, la pareja habitó los territorios del piedemonte costero pero pronto emprendió su destino nómada, en palabras de ellos mismos: como gitanos, para conquistar el departamento nariñense, la nación colombiana y el mundo entero con la huella de sus pasos y de su prole. Quizás al primer lugar hacia donde encaminaron sus pasos fue la población de Tatambud, lo que es actualmente la vereda de San Marcos en el la localidad de lo que hoy se conoce como José María Hernandez. Ahí vino al mundo Elsa Ligia tras una semana de trabajos. Hilda, afectada por las diferencias climáticas, ambientales y culturales, se llenó de la fuerza propia de una mujer y dio a luz de la manera más humana, en la intimidad del fogón y el piso de tierra, a la primera de su descendencia un día como hoy, precisamente el 7 de mayo de 1954 Elsa Ligia dio su primer grito en esta tierra y sus lágrimas brotaron como brotan los ríos y los glaciares. Escucharemos a continuación el tema Ángel de Luz, seguido de la canción La Sonrisa de mi abuela, en la interpretación de Son Manicomio.
La pequeña Ligia fue un elemento cohesionador para la pareja puesto que su alegría e inteligencia asombraban a sus allegados. Cuentan que su voz era muy tierna y arrancaba las sonrisas de las personas cuando evitando pisar los animales en la cocina hablaba de manera muy educada: “permiso cuy”. Ligia creció y con ella la familia, pronto vinieron Gonzalo, Henry y Nancy, cada uno con su propio arraigo puesto que nacieron en distintos lugares. Para esos días, Elsa Ligia, a quien también llamaron en su niñez Ligia del Socorro y, quizás Ligia Espiridiona, fue la mejor aliada en la crianza de sus hermanos menores. Siendo aún una niña ya realizaba algunas tareas del hogar relativas al amor y al cuidado. Más tarde con la llegada de Omar, Hernán y Yovani ese referente fue aún más grande puesto que esa joven mujer rápidamente se posicionó como la excelente profesional por la cual hasta hoy fue conocida.
Su abnegación y vocación de servicio fueron desde temprano una de sus más preciadas características. Sus hermanos fueron nutridos con su amor desde el principio y en sus roles de estudiante, profesora y directiva, también mamá, abuela y familia entregó su tiempo y su vitalidad en beneficio de la comunidad. Estoy plenamente seguro que en la intimidad de cada uno de quienes la conocieron esos recuerdos perduran y que esa es la memoria viva de quien aquella mañana de mayo se despidió, los actos que pasaron, que hoy son realidad y que se proyectan en el mañana en las miradas de la gente, en aquel día llenas de lágrimas, pero también de sonrisas que casualmente producen lágrimas igualmente. Prosiguiendo con nuestra audición la invitada es ahora Rosalía y el tema Alfonsina y el mar seguida de Horacio Guarany y el tema Cuando ya nadie te nombre.
Desde la distancia, el sentimiento de desprendimiento a pesar de ser el mismo es a la vez diferente. El tiempo es relativo y lo que parece ser rápido en cuestión de comunicación y transporte significa una eternidad cuando se dimensiona la fragilidad de la vida. Una video llamada, una llamada satelital, un vuelo charter no recuperan una hora, un minuto o al menos un segundo y la vida al tacto es una sensación que aún no está replicada tecnológicamente por pantallas. Más no es necesaria la distancia para percibir la desolación, no es difícil imaginar el sentimiento de frustración cuando una persona está a las puertas del quirófano con la sensación del no retorno. En la lejanía, estos pensamientos carcomen el corazón, y vivir esos momentos cambiando la mirada es un camino que ofrece consuelo. “Cambiar los ojos para ver cómo su vida personal se deshacía, se extendía incontrolable más allá de sus límites, como una neblina de cristales, porque es así como la vida y la muerte se expanden”. La distancia ofrece consuelo también, se es afortunado en ese sentido, puesto que no fue posible percibir cómo su cuerpo quedaba inmovil, lacerado por los procedimientos médicos. Un grito doloroso y lamentero brota desde adentro al caer en cuenta del último abrazo y desde donde quiera que se esté con tristeza y sentimiento se puede afirmar con certeza que la muerte es la misma para todos. Su rostro nos asusta y paraliza pero nos acompaña desde el nacimiento y habita los tiempos y espacios de manera sosegada. Es por eso que el sentimiento y la tristeza se mitigan, al final el camino sigue y el punto de llegada es el mismo. Es un simple hasta luego, solo un breve adelanto hacia el destino inminente de todo ser vivo. El retorno a la fuente. Escucharemos a continuación a Rubén Blades interpretando los temas Amor y Control y después de Maestra Vida.
La muerte es un remolino, el rostro del ser amado, una nube brillante en el horizonte, el susurro del cosmos en tus oídos, la boca desdentada de un anciano, las necesidades exigentes de un bebé, la muerte soy yo hablando, la muerte soy yo escribiendo, la muerte soy yo leyendo. La muerte es nada, o mejor dicho, es la nada y está presente aquí, sentada a tu lado esperando el momento del último contacto. El espíritu vital habita el cuerpo y con su calor irradia nuestra energía. Con la vejez y la enfermedad el cuerpo se debilita y llega un momento en que queda sin nada con que aferrarse a la vida y se entrega a la fuerza silenciosa de la muerte, entonces su vida se convierte, como la vida de todos los semejantes, en una niebla que se expande y se mueve más allá de sus límites.
Pero este momento no es el final, para quien parte empieza el camino de lo desconocido, la senda que conduce al origen de la esencia, el proceso de volver orgánicamente a ser un todo con el planeta y con el cosmos. Para nosotros, quienes habitamos este tiempo y este espacio quedan las huellas, los registros, la familia, los amigos, los hijos y sus hijos también. El imperio conquistado a fuerza de trabajo con amor y sacrificio. Los cimientos del hogar, el calor de la palabra y el acto sincero del abrazo que hoy nos une. El amor por Elsa Ligia y por todos nuestros seres queridos a quien ahora recordamos y damos un hasta luego y así habitará en cada uno de nuestros corazones. La invitada para cerrar nuestra audición es Violeta Parra y el tema Gracias a la vida.
Esperamos que este programa haya sido de su agrado y los invitamos a seguir en sintonía de 104.1 Unicauca estéreo, el universo sonoro de las culturas. También a comunicarse con nuestro equipo de producción por medio del correo vientoenpopaensamble@gmail.com, es muy importante conocer sus inquietudes y experiencias. Agradecemos infinitamente a los oyentes su atención y escucha. Nosotros somos Maria Alejandra Medina en la coordinación general, Gabriel Coral en la dirección y quien les habla es Pablo Gnecco. Hasta la próxima
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