lunes, 4 de julio de 2022

Colores musicales de la décima en el mundo de habla hispana



Hola Radioescuchas, bienvenidos a una nueva emisión de las músicas del mundo con Viento en popa ensamble, programa que se produce y emite por 104.1 Unicauca estéreo, el universo sonoro de las culturas. Mi nombre es Pablo Gnecco y en esta ocasión viajaremos por los colores musicales de la décima en el mundo de habla hispana. Son muchos los estilos musicales latinoamericanos que tienen relación con la décima: Huapango, Son Montuno, Vallenato, Bambuco, Landó, Pasillo, Payada y otras más son las tonadas que apropian y transmiten sus colores. Este legado llegó a América Latina para desarrollar su potencial sonoro de la mano de la rica mezcla cultural que sucedió en este continente. Es así como la estructura decana de la poesía y la literatura española se viste con los trajes típicos de cada región y se convierte en la música representativa de diferentes países para lucir las mejores galas del idioma español. Empezamos esta audición con la obra Décimas en la interpretación de Elizabeth Morris


En la travesía de esta ocasión exploramos la identidad de la cultura latinoamericana, diversa por naturaleza, forjada con base en la inevitable mezcolanza de personas de distintas procedencias, con diferentes lenguajes, otras religiones y variadas condiciones. Los arraigos culturales de las gentes de este continente son tantos como la diversidad de su geografía.  La mezcla cultural de la cual es resultado lo que hoy es considerada la identidad de las naciones esparcidas en sus tierras tiene una enmarañada historia y es nutrida por muchos afluentes. Sin embargo, puede decirse que tiene sus orígenes en los tiempos de la colonia, donde el modelo económico de la época, fenómeno perpetuado durante dos siglos conocido como triángulo comercial colonial, permitió el flujo de grandes riquezas amasadas en base de la esclavización de millones de personas. El movimiento comercial que conllevaba esta triangulación consistió en el traslado de grandes capitales obtenidos en América producto de la explotación de su territorio y sus recursos. Este comercio concluyó con la acumulación de fortunas exorbitantes no solamente de los imperios europeos sino también de comunidades originarias de África, incluyendo comunidades musulmanas, cristianas, judias y de otras procedencias que participaron también en la trata de personas. Es en ese momento histórico donde la ida y venida de cientos de miles de personas fueron el germen de la diversa cultura de América Latina. Para esos momentos, las variantes musicales que se hicieron posibles gracias al ir y venir de millones de personas de los tres continentes en barcos alrededor del mundo se convirtieron en nuevos productos, nuevas mercancías culturales en los cuales el ser humano se descubre a sí mismo como un instrumento musical y a través de la exploración de su propio cuerpo imprime en su experiencia vital, muy notoria en los habitantes del Caribe y de las tierras meridionales del continente desde el siglo XVI, la comunicación y el sincretismo musical como un elemento que quizás precedió la conciliación lingüística y cultural a la que más tarde se adaptarán las culturas de América Latina. En la diversa geografía de los territorios americanos la improvisación es parte de la naturaleza del vivir. Los objetos se transforman con facilidad en instrumentos musicales o herramientas en la interacción con el cuerpo y el intelecto y cualquier motivo da pie al argumento poético. En estos ecosistemas, la improvisación sonora proyecta unas estructuras mayores que los habitantes de los territorios reconocen y aprecian. Es así como una forma poética como la décima encontró un nicho de reproducción privilegiado. Escucharemos a continuación a Nicomedes Santa Cruz y su grupo Cumanana interpretando la obras Ritmos negros del Perú y Que viva mamá.


A este punto del viaje, cabe la pregunta ¿qué es la décima?. La respuesta tiene una referencia a la poesía puesto que la décima es una estrofa, conocida también como espinela, que cuenta con un origen claramente identificado y ampliamente estudiado. Se atribuye su creación al poeta español Vicente Espinel a finales del siglo XVII y cuenta con una afortunada organización de sus rimas, pausas y períodos sintácticos que brindan una polifacética función, “inigualable, si se compara con otras estrofas”. Su estructura básica es abba:ac:cddc y, desde la época de vida del poeta Espinel, se ha ajustado perfectamente en servicio tanto del poeta dedicado y purista al pensamiento escrito, como también al trovador espontáneo que goza con la rapidez repentista para hacer de su don todo un espectáculo. Desde los tiempos medievales, los poetas se congregaron en eventos competitivos llamados Justas Poéticas en donde la disertación rimada era el entretenimiento de grandes y chicos. En la actualidad, aún se llevan a cabo dichos eventos con quizás otras denominaciones, tal vez algunas de ellas con mayor publicidad sin embargo, en ellas, al son de distintos estilos los repentistas de estos días se miden uno al otro en improvisación de palabra y melodía. Escucharemos a continuación Vanesa Esteban y Alex Sanabria en un contrapunteo y después la obra el Repenton Guajiro tomado del programa Univista tv.


Del poeta Vicente Espinel, padre y creador de la décima, se ha escrito en cuantía, empezando por sus amigos y estudiantes que se encargaron de enarbolar su nombre con orgullo y alegría, fue el caso de Lope de Vega y Miguel de Cervantes quienes rápidamente adoptaron la estructura de la décima en su poesía e incluyeron en sus libros rimas con ese novel armazón. Sin embargo, sus aportes no solamente se cuentan en el ámbito literario, fue también sacerdote y músico y en este campo aportó un hito para la cultura de la época, puesto que, se cree, añadió la quinta cuerda de la guitarra. Aunque parezca alejado, este es un hecho que torna importancia, puesto que la guitarra, esa maravillosa tecnología aportada por esa vieja tonta y loca con las tripas en la boca, zarpó también en las múltiples embarcaciones para llegar a las costas del nuevo continente y, ahí de la mano de la décima, lucir los nuevos elementos de reconocimiento para las gentes que habitaban esos territorios que desde muy temprano cautivaron a sus visitantes como si fuera el edén. “En las celebraciones festivas americanas, la música jugó un papel preponderante desde un inicio y marcó para siempre la singularidad de la gran región, teniendo desde su origen formas propias que influyeron después en el desarrollo de las expresiones musicales de todo género”. Fueron expresiones nuevas —fusiones no carentes de contradicciones—, con las resonancias, la rítmica y el timbre africano, con la riqueza de la musicalidad y la literatura cantada en el castellano del Atlántico y recuperando permanentemente los elementos indígenas de cada región. Ante esta realidad “se rendían gravedades y dogmas, sucumbían incluso quienes venían decididos a temperar o modificar conforme a los gustos del imperio”, o quienes le negaban el carácter “puro” y “noble” del elitismo peninsular, confinándo estas expresiones musicales a un horizonte de vileza. La música y la dimensión festiva terminaron atrapando a todos y creando un fenómeno de world music de la primera globalización, como lo señalan muchos testimonios americanos y europeos de los siglos coloniales, que terminará por impactar fuertemente en las modas de las danzas y los sones en España y en el resto de Europa. En este sentido, el proceso de conquista adquiere una dimensión más amplía en la cual se da espacio al análisis de situaciones adyacentes a ese complejo proceso, La conquista no es pues un proceso unívoco, de simple implantación por la fuerza, sino un momento crítico que permite la interacción múltiple en diversas direcciones, circunstancias y ritmos históricos, en la que muchas veces los conquistadores resultan a su turno conquistados. En este contexto, los diversos grupos involucrados en la construcción de lo indiano y de sus tradiciones diferenciadas son conducidos hacia nuevos horizontes, logrando crear una personalidad propia, una “perla extraña” que se expresará fuertemente en la literatura, el teatro y la música del barroco, para convertirse con el paso del tiempo en el folclor representativo de cada región. Escucharemos a continuación a Silvio Rodriguez acompañado de los van van de cuba y el tema Décimas para mi abuelo seguido de Violeta Parra con el tema Volver a los diecisiete.


Es sin embargo, el folclor uno de los elementos que más se han modificado durante el transcurso de la historia. Aunque los aires musicales que hoy se conciben como representativos de las regiones o folclóricos surgen de una síntesis mestiza y de procesos históricos su escogencia no es un hecho fortuito. Al contrario, hace parte de todo un aparataje que se remonta hasta la Europa del siglo XIX donde los movimientos del posromanticismo planteaban la necesidad de mirar hacía los afectos más populares para gozar de un contundente imaginario colectivo. Entre finales del siglo XIX y principios del XX las tradiciones pasaron por un filtro, el fino tamiz del registro escrito que permitió la perduración en el tiempo de algunas sonoridades y memorias y, por otro lado, el desecho y olvido de otras cuantas que no ajustaban con el ideal imaginario de nación. Esta selección se dio de manera orgánica, puesto que estuvo en gran medida asociada al gusto personal de quienes hicieron esa selección. En ello radica la simpleza de este asunto, puesto que las personas que tenían la posibilidad de escribir acerca de las tradiciones se limitaba en esos días a un pequeño grupo de personas con características muy particulares, básicamente: hombres blancos de la élite. El folclor, visto desde el aparataje del andamiaje institucional del estado, cumple una misión catalizadora puesto que significa un instrumento que permite institucionalizar prácticas que encaminan una homogeneización general de las ideas que tienen los habitantes de un país o una región, al menos bajo los criterios de la civilización moderna. Por otra parte, hay un interés de que las pedagogías relacionadas con lo festivo hagan parte de un dominio institucional para generar una herramienta que ayude a fomentar la pertenencia de los ciudadanos al proyecto nacional. La difícil comunicación entre las distintas regiones del continente, en parte debido a la compleja geografía continental, dificultó el proceso de un imaginario colectivo imperial, o al menos parecido a las situaciones de la península Ibérica , sin embargo, protegió las características propias culturales de cada zona, las maneras de hablar, las recetas, las danzas y por supuesto los estilos de interpretación musical. A este punto, es importante mencionar que aunque las condiciones regionales son sumamente diferentes cuando se comparan los distintos sectores, las raíces más antiguas de las tradiciones latinoamericanas se remontan a las épocas del triángulo comercial colonial, por tanto son siempre compartidas. Escucharemos a continuación a Andy Montañez y el tema Milonga para una niña seguido de Jorge Drexler y el tema Décimas para Guernica


En la actualidad, la décima está esparcida a lo largo del folclor de todo el continente, y puede decirse con franqueza que la espinela llegó para establecer su residencia en ese amplío territorio y es ahí donde expresa su talante y desarrollo. Muestra de eso es la diversa producción en este género y la constante inquietud que despierta en sus amantes, no es extraño que nuestros amigos, familiares, vecinos o quizás nosotros mismos intentemos en la intimidad expresar nuestros sentimientos por medio de una décima. Muchos encuentros resultan exquisitos por la sección de décimas que los acompañan. Uno de los mejores exponentes de la versatilidad en la improvisación oral es el maestro cubano Alexis Díaz Pimienta, repentista y poeta que hace parecer fácil la improvisación cuando el flujo del lenguaje sale de su boca. Motivado por su dominio del tema, este excelso artista invita a explorar el campo de la improvisación sin temor y ofrece al público en general cursos en los cuales transmite su conocimiento. Finalizando la audición el invitado es Mareh y el tema Molecular


Esperamos que este programa haya sido de su agrado y los invitamos a seguir en sintonía de 104.1 Unicauca estéreo, el universo sonoro de las culturas. También a comunicarse con nuestro equipo de producción por medio del correo vientoenpopaensamble@gmail.com, es muy importante conocer sus inquietudes y experiencias. Agradecemos infinitamente a los oyentes su atención y escucha. Nosotros somos Maria Alejandra Medina en la coordinación general, Gabriel Coral en la dirección y quien les habla es Pablo Gnecco. Hasta la próxima 




1 comentario:

  1. Por mi parte, confieso que me resultan exquisitas y que semana a semana me conecto con la transmisión del portal web Los Danieles en parte motivado por la sección de décimas al final del programa. Fue así como tuve la oportunidad de conocer al maestro cubano Alexis Díaz Pimienta, repentista y poeta que hace parecer fácil la improvisación cuando el flujo del lenguaje sale de su boca. Motivado por su dominio del tema, me pareció interesante explorar este campo con la finalidad de encontrar otros elementos que aportaran a mis capacidades improvisatorias. Fue así como tomé el curso La décima y el humor en la academia Oralitura, dirigido por el maestro Díaz Pimienta. En este espacio tuve la fortuna de interactuar con el poeta directamente y con otros artistas del mundo entero y también de crear mis primeras décimas las cuales comparto con ustedes con el mayor respeto. El objetivo de estos ejercicios consistió en traducir un chiste a la estructura de la décima, aquí están los míos:

    Un político en campaña
    visitaba Mapachico
    un pueblito chiquitico
    ubicado en la montaña
    hablando con mucha maña
    al pueblo le prometía
    nuevo médico tendría
    con tan solo una llamada
    frente a todos realizada
    con dudosa gallardía.

    Así dijo el candidato,
    hablando con gran urgencia:
    “ahora tengan paciencia
    que se cumpla ese mandato
    en ello no soy novato
    esto es solo la apertura
    digan qué otra premura
    hay que darle solución”
    ¡dotor! hay otra cuestión
    por acá no hay cobertura.



    En mi puesto de tendero
    un cliente se quejaba
    de lo mucho que apestaba
    en la fila del granero
    donde un viejo granjero
    Esperaba con paciencia
    Expresada fue la molestía
    al granjero flatulento:
    este tiempo virulento
    no tolera su indecencia.

    Señor, respondió el campesino,
    testigo es el personal
    que la distancia social
    A usted le importa un pepino
    Pues no hay oído tan fino
    Que perciba el resultado
    Del almuerzo consumado
    Y si perturba su nariz
    Su tapabocas, infeliz
    Está muy reutilizado.


    Un esposo a su señora
    una noche de furor
    dijo: "hagamos el amor"
    y como aquel tiempo otrora
    prendió la locomotora.
    Con aquel deseo fiero,
    ya pelado, solo en cuero,
    se sorprendió del responder
    Y la frialdad de su mujer
    "¡Follar!, pues ya no te quiero"


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